Sten mor academia 1° Capítulo 12: Nuevas amistades. Claves y métodos




Explanada central.

—Omar, creo que deberías repetir eso, parece que no nos escucharon bien.

Las palabras de Jael volaron como cuchillos hacia Lena y Silvia, quienes soportaron el asedio en silencio y con dignidad; Omar, en cambio, no pareció molesto en lo más minino.

—Gracias Jael. Como decía, las mañanas estarán dedicadas por completo a entrenamiento con las piedras, pero no van a usar sus habilidades durante las tardes; nos encargaremos de entregar toda la teoría que necesiten acerca del uso y origen de las piedras, los motivos de su utilización, y los mejores métodos para extraer el máximo potencial. ¿Qué les parece si hacemos una ronda rápida de preguntas?

Krau levantó la mano en primer lugar.

—Krau.
—Antes nos dijeron que pudimos usar nuestras habilidades porque ustedes influyeron en eso ¿Cómo es que después lo podremos hacer sin ayuda?
—Lo que hicimos antes fue un pequeño empujón, usando nuestro capacidad; como les dijimos antes, las piedras son catalizadores de energía, y aprendimos a hacer muchas cosas con ellas, como lo que sucedió en ese momento, que es dirigir nuestra energía en control a través de las piedras de ustedes, estimulándolas a realizar una función.
—Pero no todos pudimos.

Aziare asistió ante esa objeción.

—Eso es porque una persona no puede tomar el control de la piedra de otro sin causarle un daño, que puede ser irreversible. El principal punto del uso es que el individuo pueda estar en control de sí mismo, alineando su energía física mientras su mente está en pleno: cuando la alineación mental y física es óptima, puedes ordenarle a la piedra que realice la acción, y esta lo hará utilizando su habilidad como catalizador de energía. En esa ocasión, nosotros sustituimos una parte de esa energía en equilibro, lo que ayudó a que el proceso se realizara; en el futuro, lo harán ustedes mismos.
—Perdón si la pregunta suena tonta —intervino Alej—, pero quiero tomar precauciones por lo que pasó antes conmigo ¿Cómo se activa esto?

Indicó la piedra en su mano con una fingida expresión de miedo.

—Eso lo vamos a estar viendo en estos días, pero no se preocupen, no es como si tuvieran que pronunciar complicados parlamentos en una lengua muerta.
—Lo que me preocupa es que sea muy fácil, Darius.
—Relájate, eso fue una explosión y sólo le pasa a uno de cada doscientos, así que mejor siente que tienes suerte y no te traumes.
—A lo que Darius quiere llegar es a que no va a volver a suceder de forma accidental, si es eso lo que les preocupa. Una vez que uno aprende a alinearse, resulta muy fácil usar la habilidad porque se vuelve parte del funcionamiento de tu organismo, a ojos de tu mente.
— ¿Cómo es eso?

Omar hizo un notorio gesto de inspirar y soltar el aire, mientras desplazaba la vista por todos los estudiantes.

—Sólo cuando somos muy pequeños nos olvidamos de respirar, luego pasa a ser parte de nosotros; incluso lo hacemos aunque estemos dormidos o sin conciencia. Cuando avances en su entrenamiento, utilizar la habilidad será similar para su organismo que respirar, o mover un brazo: no tienes que decírtelo, sólo lo haces, pero a menos que tengas algún desorden muy específico, no agitas los brazos involuntariamente.

Krau frunció el ceño: entonces todo el esfuerzo que realizó antes, cuando sucedió el incidente con Mónica, no había tenido utilidad, sin contar con que el maestro resumió todo a que tenían que tomarse todo con calma y esperar, igual que ahora.

— ¿Es importante meditar?
—Para ayudar al equilibrio del cuerpo, sí —repuso Flavio—. Sin embargo, dentro de nuestras clases, en entrenamiento en la mañana, harán todos los ejercicios físicos, de respiración y concentración necesarios para poder cumplir con los niveles necesarios.




2


Jueves 08 abril. Torre celeste, sala multimedia.

Alej y Úrsula estaban saliendo últimos después de la clase de multimedia, en la que habían hecho un repaso por la nutrida variedad de alternativas de recopilación de datos y memorización, disponibles en el mundo de las artes y el espectáculo; él en ese momento sostenía un cuenco de cereales con leche, y eso parecía divertirla.

—Comes mucho.
—Es la ansiedad.
—Mucha —replicó la joven con las cejas alzadas— ¿Es por lo de la mañana?
—Un poso, sí: piensa que de pronto me convierto en la estrella de todo esto, es para tener un poco de ansiedad. Antes, esa explosión de energía, y ahora en la mañana cuando estábamos haciendo todo eso de la concentración, resulta que empiezo a brillar tanto.
—Darius está feliz, dijo que ibas a ser su favorito la próxima semana. ¿ Qué opinas de él?
—Me encanta, me entiende —contestó tras tragar una cucharada más—, no entiendo por qué Mónica y Mauren ponen esas caras cuando nos está hablando, él sabe muchas cosas, no habla por hablar .

Comenzaron a bajar la escalera hacia el primer piso, mientras ella se soltaba el cabello para volverlo a atar.

—Habla mucho por hablar.
— ¿También te desagrada?

Durante un instante, la joven sopesó la respuesta; no era su tipo de persona favorita, pero si Alej estaba destacando y ganando su favor, quizás sería buena idea mantenerse cerca y con un perfil más bajo, mientras conseguía dominar los misterios de su piedra. Ya sabía que el diamante Herkimer no era un diamante propiamente tal, pero eso no cambiaba su nombre, que por sí solo tenía una importancia distinta al resto, lo que quedaba era averiguar todo lo posible y, de lograrlo, evaluar la mejor forma de actuar.

—Es un poco desconcertante —comentó de forma evasiva—, pero de todos modos estamos avanzando y eso es muy bueno.
—Tengo unos presentimientos maravillosos para el futuro ¿Sabes? Estoy ansioso pero esto es genial.

Úrsula le dedicó una mirada inquisitiva.

— ¿Y ya descubriste cómo es que conseguiste tu maravillosa demostración de la mañana?
—No estoy muy seguro —repuso él con liviandad—, pero en un momento simplemente no estaba pensando en nada, y pasó.
—Esa es una clave muy interesante.
— ¿Tú crees?
—Claro, seguro.

Llegando al primer piso se encontraron con Krau, quien iba en tenida deportiva.

— ¿Y tú?
—Decidí hacer un poco de ejercicio para llegar más cansado a la última clase, eso me va a hacer despejar la mente.
—Estás muy motivado.
—No voy a dejar que brilles solo.

Siguió su camino hacia el centro de entrenamiento, comenzando un trote muy suave para tomar temperatura; muy cerca de la entrada del edificio rectangular se quedó quieto, pensando en algo que Darius había mencionado en la mañana. No es la piedra, eres tú. Esas fueron sus palabras exactas, y a pesar de que tenía todo el sentido, por lo que habían dicho sobre el objeto, es decir que era un catalizador, sintió que tenia un segundo significado, que no se trataba sólo de interpretar las palabras de otra manera; entonces recordó la actitud de los maestros cuando sucedió el incidente con Alej, y comparó la forma en que ellos actuaron con lo hecho por Omar y los otros.

—Claro —se dijo en voz baja— Eso es... tengo que hacerlo yo...

De pronto le pareció que todo era mucho más claro, y se sorprendió de lo sencillo y al mismo tiempo lógico que parecía. Si bien hasta ese momento nadie lo había logrado a propósito, la posibilidad de ser el primero lo llevó a decidir proteger el potencial descubrimiento y apartarse de miradas intrusas; las cámaras de vigilancia estaban restringidas a los límites exteriores de la academia y la zona segura que unía la zona primaria del resto de las instalaciones, por lo que bastaba con rodear el edificio y comprobar que no hubiera nadie cerca para tener unos momentos de tranquilidad. Se puso de pie, firme sobre las plantas, y cerró los ojos, aunque manteniendo la vista fija en un punto ciego al frente; hazlo tú, se dijo, hazlo desde tu interior, hacia el exterior; vuelve esto algo real, la piedra es sólo una herramienta.

Durante un largo rato no pasó nada, pero no se desesperó como antes cuando había pasado muy poco desde la inesperada experiencia de Mónica. De pronto, las sensaciones parecieron tomar un lugar secundario en el orden de importancia, se sintió tranquilo, y decidió seguir así, ignorando todo lo que pudiera distraerlo, incluso la ansiedad que en otro momento habría sentido. Se dijo que podía hacerlo, que si había esperado toda su adolescencia por librarse del control de su familia, bien podía hacerlo unos minutos más para conseguir un objetivo que era importante dentro de la academia; que incluso si entendía, o no, el objetivo real y último del uso de las piedras, no quería estar entre los últimos que lo pudieran poner en práctica. Poco después, a través de los párpados, percibió un cambio en la luminosidad del lugar en el que estaba de pie, y tuvo un ligero temblor interior, que de alguna manera sintió como una anticipación; cuando abrió los ojos, descubrió que a su alrededor había tres, cinco, siete estructuras cristalinas, similares a discos irregulares y de borde difuso, que reflejaban lo que tenían en frente, como si de espejos ordinarios se tratara. La diferencia era que estos eran casi traslúcidos, pero al mismo tiempo la imagen en ellos reflejada era sólida, casi como si fuera tridimensional, o un holograma de luz palpable.

—Lo logré.

Sonrió, procurando sin embargo mantener la respiración y el ritmo cardiaco que hasta ese momento; esa era su habilidad, crear espejos, o reflejos físicos. ¿Qué tanto se podrían mejorar? Manteniendo la mano izquierda en la posición del movimiento llave, tres dedos estirados, y el meñique y pulgar doblados sobre la palma, se dio un pequeño lujo y estiró la derecha hacia el más cercano de los espejos; la sensación fue extraña, porque al tocarlo, fue igual que tocar agua, ya que los dedos lo traspasaban, pero no quedaban húmedos de ninguna manera. Estaba por completo seguro, esa era su habilidad, y gracias a ella podría conseguir sus verdaderos objetivos; estaba tranquilo, incluso contento, y luego reaccionó en que, si eso era algo que estaba haciendo, debería poder gobernar sobre el resultado en vez de ser sólo un espectador: se concentró en el espejo, y procuró visualizado cono algo sólido, lo que le permitió hacer algo parecido a sostenerlo en la palma. Lo atrajo hasta sí, muy lento, y al fin pudo verlo, y verse en el reflejo que en ese momento era casi como estar frente a una versión alterna de sí mismo. Se concentró en sus rasgos fuertes, en sus ojos oscuros que mostraban su personalidad, en la piel morena, el cabello castaño, y en esa marca sobre el ojo izquierdo, que aunque la cirugía había borrado, a sus ojos seguía inalterable, hecha con hierro y odio. Pero eso no le molestó, resultó sólo un detalle mínimo en comparación con lo que estaba logrando. Un momento después, a través del reflejo, vio que alguien estaba a cierta distancia, y eso lo hizo perder la concentración, lo que resultó inmediatamente en que todos los espejos se disolvieran.





3


Priscilla estaba sentada bajo una cómoda sombra, a cierta distancia de la Torre celeste: en esos momentos necesitaba un poco de espacio y soledad para poder ordenar sus ideas. pero en un lugar como ese, se dijo que lo que más Falta le hacía era un recuerdo de sus propias palabras, como una bitácora. Extrajo el móvil del bolsillo del pantalón y lo puso en modo cámara sobre el asiento.

—No sé muy bien cómo me siento en estos momentos —comenzó hablando con una cierta inseguridad, pero se animó al poco—. Sten mor es por lejos lo mejor que me podría haber pasado en la vida, esta academia es un sueño; pero al mismo tiempo, estoy tratando de encontrar el sitio al que pertenezco, y no estoy segura de qué es lo que puedo esperar de las personas aquí. Todos somos jóvenes, y todos sin excepción llegamos hasta este sitio por que fuimos seleccionados para ello, entonces cuando llego aquí, creo que voy a ver a determinadas personas, pero la fauna que me encuentro es algo diferente a lo que esperaba. O debería decir que no es diferente del mundo que nos rodea fuera de la academia, así que me pregunto cuál es la diferencia. Siempre pensé que en una academia deberían entrar las personas más idóneas, y ahora me estoy preguntando si eso realmente es así o estoy esperando algo que no va a suceder.

Se detuvo un momento, y se dijo que quizás estaba siendo demasiado dura con sus opiniones acerca de personas a las que apenas conocía; no todo iba mal con sus compañeros, a decir verdad.

—He encontrado personas que se comportan de muchas maneras: vienen de todos lados, así que creo que es lógico que las formas de pensar y de vivir sean distintas. He visto que algunos se han ayudado de manera desinteresada, y también que hay quienes tienen mucha capacidad, pero no lo presumen frente a los demás. También me gusta mucho la forma en que estamos estudiando, porque tenemos asignaturas independientes según nuestros intereses, pero también tenemos otras que son comunes a todos, y algunas que serán móviles: pienso que eso permite que nos conozcamos mejor, o que interactuemos sin que eso sea agobiante. Recién estoy llegando, aún puedo sorprenderme y conocer mucho.

A cierta distancia, lrene estaba sentada, con la mirada un poco perdida mientras Esteban llegaba con un par de coloridos refrescos.
—No entiendo qué tenía de importante salir a pasar el rato a este sitio en particular.
—No dije que fuera este sitio de forma concreta.

Esteban estaba mirando con muy buenos ojos lo que se estaba dando entre ellos; lrene era una chica divertida, rápida e inteligente, y no tenía reparo en conversar de las piedras, las clases o cualquier otra cosa, lo que para él significaba que todo podía ir aún mejor dentro de poco.

—Estaba pensando —dijo contemplando distraídamente su vaso—, que ya mañana vamos a estar haciendo algo nuevo con las piedras; piensa que mañana es viernes, creo que será un día importante.
— ¿Por qué lo sería?
—Porque el domingo sólo tenemos media jornada, así que lo que creo es esto: mañana aprenderemos algo nuevo, como una respiración o una forma de invocar los poderes, y por la tarde haremos charla, luego el sábado estaremos tan presionados, o emocionados con eso que alguien dará un espectáculo como Alej. Y el domingo, en vez de descansar, todos querremos practicar sobre eso.

lrene se lo pensó unos momentos, aunque no parecía realmente concentrada en ese asunto.

—Puede ser; pensándolo bien, aquí tienen la costumbre de hacer todo de forma muy pausada, paso a paso, quizás eso sea para tener seguridad de que no ocurra ningún accidente.
—No estás muy atenta, eso es raro.

Ella dejó el vaso a un costado mientras se encogía de hombros.

—No lo voy a negar: hoy me siento en otra parte, creo que hay alguien que me distrae.

Esa afirmación prendió todas las alarmas en él ¿distracción? Sostuvo firme el vaso en la izquierda, y procuró mantener la vista fija en ningún punto en particular, para bloquear cualquier expresión que lo delatara.

—No entiendo.
—No debería pasar —explicó ella, aunque sin ser clara aún—. Y ahora mismo está pasado, cuando sólo debería estar pensando en los estudios.

De acuerdo, se dijo, esto va mal.

—Supongo que tendría que alegrarme de que esté en mi mismo grupo y no en otro, así al menos no resulta demasiado evidente que me distrae un poco.

¿Mismo grupo? Esteban pensó inmediatamente en Naro.

—Bien, eso sí es una sorpresa, porque estabas hablando de que tenías prácticamente toda tu vida actual ocupada en los estudios.
—Lo sé, sí que lo dije. Y debería estar diciéndolo ahora mismo, pero la estoy viendo y no se me da.

¿Ahora? Esteban también dejó a un costado el suyo, y se tomó un instante para ver en la misma dirección que ella.
Priscilla.
Se cruzó de bazos, intentado aparentar que estaba analizando las palabras de ella, mientras internamente rogaba que la chica no volteara a su dirección y notara que se le habían subido los colores a la cara ¿Cómo podía haber pasado por alto una regla básica del coqueteo? En primer lugar, tenías que saber si al menos estabas dentro del grupo que era del interés de esa persona; eso lo sabía desde los doce años, y ahora que era un adulto, lo había ignorado por completo. Era de mal gusto preguntar directamente ese tipo de cosas a alguien que estabas conociendo, pero existían muchas formas de llegar a la misma información, entre ellas la más sencilla, mencionar a algún artista famoso que fuera de gusto muy popular; pero no, él tuvo que inventar toda la historia en su cabeza, sin ninguna información previa. Se sintió estúpido, por haber pensado en iniciar una amistad con la idea fija en la mente de conquistarla, sin tomar en cuenta ningún otro factor.

—Y... entonces dices que te distrae.
—Sí —repuso ella con tono ausente.
— ¿Te dijo algo? Es decir, sabes a lo que me refiero.
—No, no, no hemos hablado casi nada en realidad, sólo lo que corresponde a las clases y eso; creo que es un poco reservada, digo que es completamente opuesta a Serene en ese sentido.
—Sí, ella es muy llamativa.

Se preguntó qué sería lo mejor que podía hacer en una situación como esa ¿Poner distancia? Al final, estaban en grupos diferentes y siempre podía argumentar que estaba muy ocupado con algún repaso, o entrenando; pero luego pensó en que ella realmente le agradaba, y además había sido gentil y amable, y pensándolo bien, de parte de ella había sido desinteresado, no como él que en el fondo esperaba algo más.

"No es tan grave. Es amable y linda ¿ Por qué no la querría como una amiga?"

—Así que sí —estaba diciendo ella—, es un poco inesperado.
—Claro, lo entiendo —dijo él con evasivas—, tienes razón.
— ¿En qué?
En que es inesperado —replico él con convicción, aunque había perdido el hilo de la conversación—, parece que es como si, ya sabes, creyeras que no puedes sentirte atraída por alguien y al mismo tiempo estudiar.

lrene se quedó pensando en eso unos momentos; en realidad nunca se había planteado esa posibilidad, pero llegada a ese momento, no sabia si era buena idea o no estar pensando en posibles romances.

—En realidad no sé qué pensar.

Esteban volvió a tomar el vaso y bebió lentamente; bien, al menos podía agradecer que ella no se dio cuenta.

— ¿Tú cómo reaccionarias si sintieras que te gusta alguien ?

Se ahogó con el jugo cuando escuchó la pregunta al mismo tiempo que ella volteaba a verlo; comenzó a toser mientras lrene se acercaba, preocupada.

— ¿Estás bien?
—Creo que me tragué una semilla —dijo entre toses.
—Pero tu jugo no tiene semillas. Respira profundo, eso es, despacio, ya está pasando.

Al tiempo que hablaba, le acercó el vaso de su jugo y lo instó a beber a sorbos pequeños; unos momentos después, Esteban ya estaba recuperado, y tenía una excusa para estar sobresaltado y rojo.

—Estoy bien, gracias. Parece que estás para salvarme.
—No es nada.
—De cualquier forma —dijo él de un modo que se le antojó filosófico—, no veo por qué eso podría ser un obstáculo. Digo, si te llama la atención, habla con ella, descubre si hay una posibilidad y si es así ¿Quién sabe?




4


Poco después, los maestros se reunieron con los estudiantes en la zona de esparcimiento ubicada tras la torre celeste; se trataba de un espacio abierto con todo lo necesario para reposar al aire libre o reunirse con un grupo en torno a una mesa, de forma distendida. Darius escogió un lugar con algo de sombra para reunir a los suyos, comenzando por repartir dulces entre todos.

—Bien, estas clases en la tarde —dijo con toda seriedad—, podrían ser muy monótonas y aburridos, pero me voy a encargar de que no sea así. Krau, cuéntale a todos cuales han sido tus avances hasta ahora.

El aludido ya no llevaba la tenida deportiva de antes, y ahora lucía sencillo y cómodo: miró muy fijo al maestro, a los ojos, preguntándose si él podría haber descubierto su recién revelado potencial o no. A final, concluyó que sólo se refería al hecho de haber demostrado favoritismo por él y nombrado líder.

—Domino algo más el origen de mi piedra: el lapislázuli está compuesto por algunos silicatos, calcita y pirita, que es la de los toques dorados como estos —señaló la piedra en su muñeca, que destellaba tenue—. Se encuentra en montañas en donde en algún momento se introdujeron rocas ígneas, y es de una dureza media en la escala de piedras. En la antigüedad se usó para hacer algunos tocados o armas, y actualmente es gema corriente en joyas, sobre todo en sitios turísticos como el centro de Ed—viri o Puerto patria.
—Amo Puerto Patria —comentó Darius sonriendo—, es tan mágico; pero las piedras no lo son, no perdamos el hilo. Soy muy afortunado, ya tengo tres que tienen habilidades desarrollándose, vamos a partir por Alej, la estrella de la academia hasta que alguien decida entrar en competencia.

El maestro iba vestido de verde y fucsia, y llevaba el cabello desordenado como siempre, aunque en esos momentos conseguía que su modo de hablar quedara en un segundo plano y captar la atención de todos; en ese momento, Bárbara se sintió agradecida de que Alej y Krau captaran la atención de todos, ya que por eso podía estar tranquila, observando.

—Como obviamente todos lo saben, Alej es el que puede controlar la gravedad. O en realidad no, hasta ahora no lo ha hecho, pero es lo que puede hacer. Tienes que saber que controlar la gravedad es un asunto muy serio, así que te prohíbo estar sosteniendo a la gente en alto o hacerlos arrastrarse, o cualquier cosa parecida. El punto es que lo que te sucedió es una explosión, tu habilidad va a ser algo más delicado.
— ¿Y qué es lo que se supone que puedo hacer?
—Supongo que algo parecido a esas cámaras anti gravedad que hay en las salas de entrenamiento, con un campo de acción de un metro y medio, para empezar.
— ¿Y sólo pienso en hacerlo, o le digo algo ala piedra?
—Rogar nunca sirve, en serio —replicó con liviandad—. Mira, piensa en esto como en un proceso físico, te vas a dar cuenta mañana o muy pronto que cuando lo intentas desde adentro funciona mucho mejor que cuando tratas de dar una orden.

Bárbara vio con claridad cómo una expresión de satisfacción pasaba fugaz por el rostro del líder del grupo; entonces él ya sabía eso, o incluso puede que su habilidad estuviera desatada.

—Ahora, Krau, mi favorito de esta semana, no me he olvidado de ti. Como eres el líder del grupo y quiero que te luzcas, lo que tienes que hacer es reunir a tu equipo, se van a poner a pensar o a meditar o lo que tú quieras, y van a presentarme una guía de cinco pasos para llegar al punto de calma que necesitan para activar su habilidad; como Mauren ya sintió y provocó algo en la prueba grupal, a Alej se le saltó la habilidad, Mónica la desarrolló casi de forma instintiva y tú estás a cargo, van a reunir todas esas experiencias y compararlas, aplicarlas y ponerse a tono, quiero que mañana pongan mucha atención con todo lo que vamos a decirles que hagan en la mañana porque va a ser intenso, y Jael y Gabriela quieren ver correr sangre; con eso y lo que van a practicar hoy en la noche tienen suficiente para que mañana me deleiten con algo muy bien programado. Como las bandas de chicos, todos coordinados.

Krau se había sentido tranquilo, pero esa instrucción se convertía en un problema. Primero, porque necesitaba mas tiempo para poder comprender y dominar mejor su piedra, y por otro, porque tenía un tiempo demasiado corto para pensar la forma de evitar que los demás supieran hasta adonde había llegado; en ese instante, mantener su habilidad como un secreto resultaba de vital importancia.

— ¿Y qué es lo que vamos a hacer mañana en la mañana ?
—Entrenar como unos esclavos, Mauren, los van a tener igual que en el estadio pero separados por grupo y sin ayuda de nosotros.
— ¿En qué se diferencia eso de lo que nos acabas de decir?

Él maestro les guiñó un ojo.

—Que usted es van a hacer todo esto en secreto.

La expresión "secreto" despertó las alarmas en todos al escucharla; Darius sabía lo que eso iba a provocar, pero se estaba divirtiendo en grande como para dejar pasar esa oportunidad.

Mañana en la noche, van a ser informados de algo: los maestros decidimos organizar un torneo de habilidades, algo que es extraoficial, y que sirve como diversión y para soltar energías: pero conozco a mis amados colegas y sé que eso va a convertirse en una lucha de grandes y brillantes egos, y que todo lo que pase en la arena de combate —agregó con un gesto teatral— será usado en mi contra, en su contra y en contra de todos. Así que quiero que se preparen secretamente, se entrenen el doble, le digan a todos que por la tarde les hablé de la vida de los cangrejos, y cuando llegue el momento, demuestren de lo que están hechos y de paso eviten que los otros maestros los humillen.

Bárbara creyó por un momento que la persona que les estaba hablando no era el mismo que unos minutos antes bromeaba y regalaba dulces: pero no estaba bromeando en ese momento, tenía intenciones muy claras, y aunque su expresión era la misma relajada de siempre, había un matiz de determinación que no se esperaba.

—Así que un torneo —comentó Krau, divertido— ¿Y podemos saber cuando empieza o de qué va a tratar?
—Es un torneo de habilidades en modo de batalla real y ¿Cuando empieza? En cuanto la mayoría ya sepan usar al mínimo sus habilidades, o sea tipo miércoles de la próxima semana.
— ¿Tan pronto podremos usarlas?
Estoy seguro de que mientras hablamos, alguien ya sacó el látigo y esto azotando a los suyos para que eso pase mañana. Entonces, qué dicen —agregó con una gran sonrisa— ¿Se van a preparar como un escuadrón secreto para una arriesgada misión galáctica?



Próximo capítulo: Grandes descubrimientos. Pequeños momentos

No hay comentarios:

Publicar un comentario