Sten mor academia 1° Capítulo 09: Un movimiento importante ¡Usa tu poder!



—Esto está pasando por mí, lo estoy haciendo con la piedra.
—Es un poco presuntuoso de tu parte decir eso en tu segundo día aquí ¿No crees?

Krau y Mónica estaban hablando casi sin prestar atención a lo que decían; en ese momento su atención estaba por completo en el hipnotizante juego de luces que orbitaba la mano derecha de ella.

—Bueno, ahora que tenemos establecido que lo estoy haciendo yo, es un excelente momento para saber qué hacer.
—Creo que voy a grabarte.
—No seas ridículo, hablaba de qué haré con este conocimiento.
— ¿Hablar con tu maestro para que te oriente?

Se quedaron mirando un momento, en silencio.

—De acuerdo, plan B.
—No, espera —dijo ella pensando a toda velocidad—. Mi corazón me dice que le diga a Gabriela, o a Flavio, pero es evidente que aquí los maestros están compitiendo de alguna forma y no quiero ser un elemento de conflicto.
—Eso te haría mal a la piel.
—Gracioso. Iré con Darius a contarle mi maravilloso descubrimiento, aunque el precio sea que haga algún baile ancestral o arroje confeti por el aire.
—Voy contigo.
—Prefiero algo de exclusividad.
— ¡Oye! También es mi maestro.

En tanto, Omar y Darius estaban tomando un refrigerio al aire libre.

—Mi sexto sentido me dice que mis estudiantes me necesitan.
—Todos ellos nos necesitarán durante un tiempo —replicó el calvo sonriendo hacia su colega—, y dime ¿Cómo se siente en la práctica?
—Oh, se siente genial. Mi grupo es muy... muy...
— ¿Adecuado para otro maestro?

Darius se atoró un momento, pero se aclaró la garganta de inmediato.

—Algo así. Digamos que Mónica y Krau nacieron para Gabriela, y Mauren también un poco. ¿Cómo vas con los tuyos?
—Oh, todos tienen potencial, y puse al mando a Esteban.
— ¿Todos, incluso el de las canas?
—Sí, incluso él.
—No tiene exactamente un club de fans entre los otros.
—Creo que no lo necesita —replicó pensativo—, aunque es muy callado y no estoy seguro al cien de lo que está pasando con él. Al menos puedo decir que es el primero que siguió mis instrucciones de relajación al pie de la letra.
—Sí, y mira que no es fácil, a veces aún me duele el cuello de mi época de estudiante, y es por tu causa.

Omar no estaba siendo sincero en ese momento; en efecto, uno de su grupo tenía potencial, pero era algo que no podía leer, y eso le provocaba un ligero malestar. Desde siempre había podido entender quiénes eran las personas después de un análisis de su forma de moverse, de ver sus gestos y poses. Pero en ese caso no veía nada, era como estar frente a una figura sin esencia. O con una esencia demasiado en control. Y antes, sólo una vez sintió algo similar. Desvió la vista y revisó una notificación en el móvil.

—Una clase se cambió para después de almuerzo, así que antes de mediodía haremos la prueba de movimiento llave.
—Genial, el espectáculo ya no puede esperar más.



2


Torre Celeste

—Vinculación es un área importante, es aquí donde podemos definir lo apropiado para tomar las mejores decisiones en tu vida académica.
—Pensé que eso tenía que ver con métodos de investigación.

Ikronne negó mientras ella e Itiel llegaban al segundo piso.

—No, métodos te sirve para establecer cómo llegar a buenos resultados.
—Creo que no entiendo muy bien cómo es que está organizado esto —dijo él—, se supone que debería haber un orden en la asignación de las clases para todos ¿No es así?
—Por lo que he visto, en esta academia aplican un modelo evolutivo, es decir que analizan las características de los estudiantes y asignan las clases siguiendo ese patrón. Supongo que después de uno o dos días ya tendremos las asignaturas definitivas para cada uno de nuestros intereses.

Llegaron a la sala indicada.

—Pero dijiste que tenías muy ¿cómo fue la palabra? diáfana, tu situación. Quieres ser docente y eso es un objetivo definido con mucha claridad. Si es por eso, yo sí que tengo que venir aquí en primer lugar, porque sé que me gusta el mundo de las comunicaciones pero no tengo muy claro lo demás.

Ikronne se estaba sintiendo a gusto hablando con él. Tenía una tendencia a ser demasiado elocuente en lo que tenía que ver con el mundo de la docencia, pero conversando con él se sintió escuchada por alguien que atendía, absorbía cada cosa.

—Lo más probable es que los que estamos aquí, sea porque tenemos una idea sobre lo macro, pero no lo micro. A mí me gusta enseñar pero ¿Sobre qué?

En la sala estaban Alana e Irene, y unos momentos después llegó Esteban junto con Sebastián; venían hablando animadamente.

—Desde siempre —decía el musculoso—, es casi parte de mi desarrollo ¿y tú de donde traes la sangre deportista?
—Ah, hola a todos —dijo Sebastián sonriendo— ¿El encargado no ha llegado?
—Faltan dos minutos aún —explicó lrene—, vienen llegando puntual ¿y de qué hablaban?
—Esteban estaba diciendo que con tanto espacio, lo más probable es que tengamos un centro deportivo como un estadio o algo parecido.

Tomaron lugares apropiados en el salón mientras las luces se atenuaban un poco, señal de que el encargado estaba por entrar a la sala.

—Estoy seguro de que es así, casi podría apostarlo. Lo que me hace pensar que no nos hicieron un recorrido por el lugar, eso lo estaba pensando anoche, pero no nos han dado el tiempo tampoco como para ir a recorrer.

Sebastián agradeció el cambio de tema; la jornada anterior antes de dormir estuvo tratado de ponerse al día de la actualidad, pero la información en los medios era tanta que al final se quedó dormido sin avanzar mucho. Pero estaba decidido, tenía que saber de qué hablaba la gente de su edad antes que se notara que había vivido en una especie de burbuja. Podía saber mucho sobre carreras y reacciones en las redes, pero no quería que su pasado lo gobernara.

—Imagino un estadio grande, algo antiguo —estaba diciendo Esteban—, y que tendremos competencias para ganar puntos o privilegios.
— ¿No le preguntaste a Omar?
—Tendría que haberlo hecho temprano, pero los ejercicios de relajación que nos hizo nos ocuparon todo el tiempo, y luego yo estaba tan relajado...
—Ejercicios de relajación —dijo Ikronne con tono sarcástico, mirando a Itiel—, justo lo mismo que estábamos haciendo nosotros ¿Saben?
—Fue tan relajante —continuó él siguiendo la broma—, que si ahora mismo no hubiera luz, empezaría a dormir.
—A mí casi me pasa eso. Ah pero ese Omar es un genio, sabe muy bien lo que hace.

Itiel no alcanzó a explicarle que eso último era una broma; el encargado llegó y les dio una rápida explicación de lo que iban a desarrollar: un modelo de proyecto con base en el área que llamara su atención.

—Están aquí por que queremos ayudar a que encuentren un campo de especialización, pero no quiero que se sientan presionados: si sienten que tras esta sesión no están listos para decidir, pueden seguir asistiendo y eso no es un desmedro para su desempeño. Como ejemplo, es posible que te interesen las artes escénicas pero no tengas claridad acerca de escoger entre canto o baile clásico, y es muy probable que no dispongas del tiempo para dedicarle a ambos, ¿qué hacer entonces? Mi labor aquí es establecer un mapa frente a ustedes, en donde cada uno va a marcar las huellas del camino que van a recorrer. La mayoría del tiempo, gracias a estos ejercicios, los estudiantes definen con mucho éxito lo que desean hacer a futuro.
— ¿Y qué sucede si hay dos áreas dentro de un campo que me interesen lo mismo?
—Por fortuna, tenemos un método que privilegia el equilibrio entre aquello que más te apasiona, y las capacidades que tienes para ello; adicional a esto, si posees un afán pon continuar desarrollando esta segunda alternativa, puedes hacerlo a través de cursos secundarios.

Esa expresión detonó el interés de lrene.

— ¿Qué es un curso secundario?
—Es la opción de tomar un curso de forma paralela a tu ocupación oficial. Te requiere tiempo adicional, pero puedes complementarlo. Si alguien tiene interés en acceder a esta posibilidad, sólo tiene que mencionarlo cuando llegue el momento.
— ¿Es sólo una?
—Créeme, no habrá tiempo para más.



3


Explanada central. Antes del mediodía.

Todos los estudiantes volvieron a reunirse ante el aviso recibido; la mayoría estaban charlando animadamente acerca de las primeras clases del día, que habían sido Vinculación, Métodos de investigación, Disciplina de estudio, Vocación y servicios, Conocimiento del medio, Números y letras, Desarrollo de docencia, Motivación, Emociones y Sociedad y estrategias.

— ¿Cómo se sienten?

Omar tomó la palabra por algunos momentos, e interactuó con los estudiantes para saber su experiencia en el segundo día en la academia. Después de unos diez minutos de charla, decidió que ya era el momento apropiado.

—Bien, ahora es importante que presten mucha atención, por que este es un momento relevante para su desarrollo: van a aprender algo que se llama Movimiento llave, y no es otra cosa que el gesto que harán para utilizar su habilidad una vez que puedan invocarla.

Mónica había estado esperando ese momento, después de una charla algo insustancial con Darius.

—Como se les dijo antes, cada uno tiene una piedra, y esta le permitirá a la persona desarrollar un talento especial. El hecho de aprender a usar este talento es un medio que permite que se concentren y alcancen un nivel de equilibrio mayor, lo que a la larga hace de todas sus actividades algo mucho más sencillo. Las piedras son catalizadores que obtienen energía del medio y la convierten, usando el puente creado con ustedes como punto de tierra y de acción. Como se trata de manejo de energía, es importante que esto no suceda de forma involuntaria, ya que sería peligroso; piensen en un gesto que puedan hacer con una mano, o ambas, que al mismo tiempo sea fácil de memorizar pero no puedan hacer de forma corriente.

Mientras hablaba, elevó la izquierda y cerró el puño sobre el pulgar, al tiempo que hacía un leve giro; un instante después se movió muy rápido, como si se hubiera desplazado a unos seis metros sin haber dado un paso.

— ¡Cielos! —exclamó Sebastián por sobre el murmullo de asombro de los otros— es como lo que me ocurrió antes.
—Similar, pero no igual —indicó Aziare—. En tu caso, puedes mover tu cuerpo a velocidad según parece.
—Lo que yo hago es mover objetos usando mi piedra —dijo a su vez Omar—,  puedo hacerlo conmigo o no. ¿Quieres acercarte por favor?

Emocionado, el joven se puso de pie frente a él, dispuesto a experimentar. Omar puso una mano sobre su hombro y repitió el gesto, tras lo cual ambos se desplazaron de idéntica forma.

— ¡Increíble!
—Es por esto que el movimiento llave debe ser algo a propósito; no sería cómodo que yo estuviera durmiendo y de pronto me desplazara a un balcón o al techo.

Irene intentó identificar la piedra ¿Obsidiana, rodonita?

—Así que tan pronto tengan un movimiento decidido, les diremos si es apropiado, y lo sellaremos para que puedan pasar a la siguiente etapa.
—Y nada de gestos obscenos.
—Darius tiene razón —concedió sin alterarse— ¿Alguien quiere empezar?

Sebastián fue el primero, y eligió un gesto con índice y mayor al frente, los otros doblados, y describiendo un leve arco hacia adelante; una vez que el estudiante decidió el movimiento y el maestro lo aprobaba, este último usaba una frecuencia especial sobre la piedra, haciendo que esta cobrara un tenue brillo.

—Está brillando —comentó Oskar cuanto fue su turno—,  el azul de mi piedra se ve más brillante.
—Eso ocurre cuando se sella el movimiento. Ahora la piedra está bajo tu control.
— ¿Y ya podría hacer algo con ella?
—Todavía no  —replicó el maestro haciendo un gesto para que Miraz se acercara—. Antes deberás aprender a gestionar la energía, y ordenarle a la piedra que haga aquello que le indiques.

Itiel miraba con intensidad el ágata en su muñeca. Las diminutas bandas en toda ella resaltaban más ahora que el fantasmal brillo resplandecía desde dentro.

— ¿Va a pasar algo como lo que le ocurrió a Sebastián?
—No es muy probable; de todos modos... qué extraño.

Se quedó mirando el aragonito en la muñeca de Miraz que esperaba en silencio. La piedra no había reaccionado al movimiento llave. Gabriela lo notó mientras sellaba el movimiento de Serene, y desplazó la vista hasta encontrarse con la del calvo maestro. A pesar de sus diferencias, ella supo captar perfectamente el mensaje en los ojos de él. Todo sucedió en apenas una milésima de segundo, y al cabo de ella, el estudiante se separaba, con su piedra ya emitiendo el mismo brillo que las demás.

—No olviden el movimiento —el comentario de Jael sonaba más como una amenaza—; en adelante lo repetirán mucho, así que desde el principio mantengan el gesto muy claro en su mente. ¿Falta alguien?

Lena se adelantó de entre los demás.

—Sí, falto yo.

Hasta ese momento no tenía claro cuál sería su movimiento, y se estuvo retrasando haciendo diversas prácticas. Se dijo que quizás todo habría sido más sencillo si pudiese saber por anticipado lo que iba a poder hacer con la piedra. Pensó entonces que ya que su piedra podía proyectar la luz ordinaria en un arco iris, eso sería como una puerta. Aziare se acercó a ella y le sonrió gentilmente, lo que le dio confianza: levantó la mano izquierda con los dedos extendidos y el dorso hacia ella, y la giró hasta tener frente a sí la palma, sellando con ello el movimiento. En tanto, Carlo decidió que su gesto sería algo imponente, no una simple floritura como algunas personas que estaba viendo alrededor: describió un arco desde la cintura al pecho con la mano extendida y la palma hacia abajo, terminando por empuñar con fuerza, y le pareció que era un gesto apropiado y al mismo tiempo sencillo de hacer; había visto algunas formaciones de amatista en holos, y pensó que lucían muy bien en forma de estalactitas al natural, y quizás eso sería importante a la hora de usar el poder.

Mientras los otros terminaban con su proceso, Maud estaba a un costado practicando su movimiento.

—Interesante movimiento.

Oskar se acercó sonriendo de forma amigable, y ella le devolvió la sonrisa.

—Gracias, creo.
—Lo decía en serio —explicó él—, no estoy muy seguro de que el mío sea el apropiado.

El gesto era algo similar a tomar una fruta y exprimirlo, o eso le pareció a ella; la idea la hizo ahogar una risa.

—Lo siento, no quería burlarme de ti.
—Pero tendrías razón si lo hicieras —replicó él encogiéndose de hombros—; en el momento pensé que luciría bien pero no lo interpreté de otro modo. Pensé "Se ve bien, es como si estuvieras triturando roca" y la opción de dibujar una estrella de cinco puntas rodeada de un círculo era demasiado complicada.

Ambos rieron; ella pensó en que estaba muy nerviosa al hacer el gesto, pero cuando se hizo el enlace, sintió algo que no podría explicar, como si irradiara una energía por su brazo.

— ¿Y en qué te inspiraste para tu movimiento?
—Estaba pensando en algo que leí sobre la obsidiana gris: decía que si cortas la piedra en un ángulo o en otro, el color cambia, y pensé que el movimiento era algo similar.
—Eso es muy ingenioso y profundo, ahora me siento peor.

Ambos rieron; a Maud le agradaba la manera de expresarse de él.

—Mi piedra es la sodalita, suena como a sodio; qué locura estar en este lugar ¿No crees?
—Sí, aún es un poco raro asimilar las cosas que están pasando. Lo que más me llama la atención es que henos hablado muy poco de estas piedras, pero ya se me hacen importantes.
—Es cierto, me pasa algo parecido, y es como que a cada cosa que dicen los maestros hay una nueva pregunta que quiero hacer, y entender. ¿Y en qué estuviste antes?
—Emociones y sociedad —replicó ella—. Fue muy motivador a decir verdad; estábamos viendo cómo el arte y distintas muestras hacen efecto en las personas, incluso aunque ellas no estén prestando atención.
—Suena bien.
— ¿Y en qué estabas tú?
—Disciplina de estudio, eso es algo que estoy necesitando mucho.
— ¿Te cuesta estudiar?
—Más bien me cuesta programar estudios y todo eso. Soy bueno en la práctica, aplicando conocimientos, pero en la preparación soy de los que pasa un mosquito y se distrae.

Esteban estaba muy emocionado hablando con Priscilla; ambos habían hecho, por pura casualidad, un gesto que era muy similar: en el caso de él era adelantar la diestra con los dedos extendidos y cerrarlos hacia el abdomen, y en ella era casi el mismo movimiento, pero hacia el corazón.

—Entonces tu gesto es como para atraer energías positivas a ti y el mío para reunir fuerza.
—Pensé que ya que estamos usando estas piedras y los maestros dicen que son catalizadores, podemos utilizarlas de esa forma, o quizás es sólo una idea.
—A mí me suena bien, aunque no fui tan profundo como tú —dijo él con una risilla—. Estoy ansioso por saber qué es lo que podemos hacer y que lo veamos ya mismo.



4


Residencia. Comedor. Por la tarde.

León, Lena, Sebastián, Alana y Úrsula estaban cenando mientras la charla seguía animada para todos; después de la ceremonia de movimiento llave, el día había estado cargado de otras asignaturas, terminando la jornada a las nueve treinta con una breve aunque exigente reunión con los maestros.

—Lo siento si fuimos muy entrometidos —comentó León—, pero de verdad te llevaste todas las miradas.
—Todo está perdonado —replicó Sebastián mientras tomaba algo más de carne de la tabla central que estaban compartiendo—, además, ya me estoy volviendo el modelo de los ejemplos ¿tendré algo?
—Tal vez es porque resaltas de alguna manera —dijo Alana en voz baja—. O tal vez te recuerdan, con facilidad.

Úrsula se puso de pie de forma repentina y se alejó dela de la mesa.

—Me voy a acostar.

A pesar de no hablar de forma brusca, su actitud contradijo el tono de su voz; por un momento se hizo el silencio en el grupo.

—No creo que le haya molestado algo —dijo Lena de forma tentativa—, es decir, estaba algo callada pero...
—Debe estar cansada, es todo.

Alana se puso de pie también, mientras veía un mensaje en el móvil.

—Yo los dejo también, voy a pasar un rato con Serene y Mauren.
—Tal vez quieran unirse a nosotros.
—No lo creo. Hablamos luego.

Se hizo una nueva pausa en la mesa.

— ¿Deberíamos considerar ofensivo lo que nos dijo?
—No lo creo León. Tal vez iban a hacer algo como esmaltar sus uñas o así.
—Puede ser.
—En fin, no tiene sentido preocuparse ¿No es así? Hemos tenido una jornada intensa así que al menos por ahora no quiero pensar mucho.

El comedor estaba bastante vacío a esas horas, y sólo algunos trabajadores iban de un lado a otro ocupándose de sus quehaceres. En la terraza posterior, Itiel estaba saliendo con un vaso alto de zumo cuando notó que alguien más estaba allí.

—Disculpa, no quería molestar.

Naro estaba sentado hacia un costado, mirando distraídamente a la nada; volteó con lentitud al escuchar al otro hombre.

—Está bien, no me molesta.

Pero aún en la tenue luz de la noche, Itiel pudo notar que estaba sucediendo algo con él. Se sentó cerca, pero no demasiado.

— ¿Estás bien?
—Sí.
—No te ofendas, pero no lo parece.

Naro volvió a voltear, y se quedó mirándolo a los ojos, que lo observaban fijo.

—Es sólo un poco de cansancio.
—Estás mintiendo muy mal.
—Eso no —la réplica murió en su garganta. ¿Qué iba a decir, que estaba muy bien a una persona que a todas luces ya sabía que no? Se sintió como un adolescente evasivo—. A veces me desanimo un poco.

Estaba preparado para escuchar alguna de las habituales frases motivacionales, pero lo sorprendió la expresión reflexiva del otro.

—También me pasa, a veces cuando recuerdo a mamá.

No dijo nada más, y por un instante, ambos se comprendieron de forma total con respecto a un sentimiento, que aunque de origen distinto, tenía un punto en común para los dos. Naro sintió por primera vez en mucho tiempo que no tenía que aparentar que no ocurría nada, y al final ¿Qué tan importante podía ser hablar algo al respecto? No conocía a nadie en la academia, igual que los otros, tal vez sería una oportunidad para intentar soltarse y expresar algo de lo que le pasaba.

—A veces me pasa que estoy cansado de todo; y me enojo conmigo mismo porque tengo muchos motivos para no estar así, pero igual me pasa.
—No es necesario que expliques nada —Itiel lo miraba con una serena determinación—. A veces las cosas más importantes son sólo tuyas. No tienes que explicarle nada a nadie, no estás en deuda con el mundo.

Ninguno de los dos habló más, ambos mirando a la nada, cada uno sumido en su propio silencio.


Próximo capítulo: Habilidades personales. Poderes reales


Sección del autor



La ciudad de las nubes.

En el pasado, difícil era pensar en vivir en una ciudad cuya frontera es en gran parte una escarpada cordillera, pero en la actualidad, los habitantes pueden contemplar el resto del país desde los edificios y casa ubicadas en las alturas. Además de esto, el aeropuerto se ha convertido en un ícono de los avances de la ciencia, demostrando que la modernidad puede convivir sin necesidad de destruir.




Sten mor academia 1° Capítulo 08: Piedras, maestros y objetivos


Explanada central. Martes 06 de abril

Después de la inesperada e inintencionadamente llamativa demostración de Sebastián, los ánimos del resto de los estudiantes se vieron aumentados casi de forma automática, lo que motivó al resto de los maestros a poner un poco más de distancia y concentración en los suyos. Gabriela llevó a su grupo hacia una glorieta a cierta distancia del centro de la Zona.

—Bien —dijo luego de una pausa—, lo primero que quiero aclarar, es que soy la maestra con las estadísticas más sólidas de esta academia. Eso no se gana en un concurso ni es un regalo, se obtiene con trabajo y una disciplina férrea; mis estudiantes siempre demuestran las mejores estadísticas y son destacados, no sólo uno como es el caso de Celia, sino todos los que trabajan conmigo. Quiero que tengan en cuenta que si no están dispuestos a poner todo de su parte, su estadía va a ser larga y difícil.

Karlo evitó hacer cualquier tipo de aspaviento al escuchar esas palabras, pero no pudo menos que notar que ella estaba hablando en serio. Ya la primera vez que hablaron con su maestra, notó su fuerte carácter y determinación, pero esta demostración de intenciones era algo completamente diferente; estaba decidida a mostrar desde el primer instante que pretendía sólo lo mejor. Tenía que ser inteligente y averiguar desde ya cómo ganar su aprobación.

—No veo caras confundidas, me alegro que todo haya quedado claro.

Hizo uno nueva pausa, en la que paseó la mirada por todos ellos, uno a uno analizando.

—Celia, tu piedra es el ámbar ¿Qué sabes de ella?
—Según sé, es resina fosilizada, que se endurece a lo largo de miles de años.
—Bastante bien: para que sea más claro, la resina obtiene las características del ámbar al condensarse dentro de la roca. Carlo, tu piedra es la amatista: muy resistente, originada en el magma, el hierro en su interior da el color que tiene. Lucio, la fluorita no es tan resistente, pero puede conducir aniones. Karlo, el diópsido tiene propiedades de las piedras ígneas y algunas prismáticas. Silvia, el ángel aura...
—Es un tipo de cuarzo —comentó la aludida, sin inmutarse—, que ha sido irradiada con moléculas de plata; estas moléculas inciden en la tonalidad y firmeza de la piedra, y además le dan otras cualidades.

Durante una milésima de segundo, la expresión de la maestra fue impenetrable, pero luego cambió a una suerte de aceptación.

—Bastante bien —dijo al cabo de un instante—. Pero es evidente que necesitan investigar más. La piedra no es un objeto decorativo: para hoy a las nueve de la noche quiero que estén informados apropiadamente.

Mientras tanto, Omar había llevado a su grupo a una zona bañada por el sol de la mañana, e indicó a todos que se sentaran en el suelo y siguieran un ritmo específico de respiración.

—Eso es, continúen así; están inspirando tres, botando tres tiempos, no olviden que es importante inspirar por la nariz y soltar por la boca, lentamente y sin apresurarse. Están bajo la luz del sol, están recargando energía para poder iniciar el día de la mejor forma, después de una noche de sueño. El sueño permite recuperar fuerzas, descansar y ayudar a los procesos regenerativos, pero durante el día también podemos ayudar a nuestro organismo a funcionar bien.

Los cinco estaban en silencio, cada uno siguiendo las instrucciones o pretendiendo hacerlo; Omar veía con claridad las reacciones físicas de todos y podía leer sus movimientos como si fuera un mapa.

—Esteban, tienes que relajarte.
—Estoy relajado.

Pero al instante de haber hablado se arrepintió. No sonaba relajado, y era porque la inactividad lo angustiaba en cierto modo ¿Por qué no estaban haciendo algo como los otros? Había visto de reojo el revuelo que causó Sebastián en su grupo, pero no estaban lo suficientemente cerca como para escuchar con claridad, sólo supo que había hecho algo. Quizás le dijeron que hiciera una pirueta o algo parecido, y por eso lo estaban celebrando. Pensó que al estar en el grupo de Omar habría actividad física al por mayor.

—Inténtalo más, pero con menos intensidad. Ferrán, endereza la espalda. Isabelle, respira más lento, te estás apresurando. Miraz, muy bien. Abigail, relaja los hombros, esa postura va a perjudicar tu cuello.
—Muchas gracias por tu consejo —la voz de Ferrán tenía el tono perfecto para demostrar que estaba de acuerdo con la instrucción dada, y esbozaba una plácida sonrisa—; lo estoy aplicando ahora mismo. Lo lamento si hablo mucho, pero es una técnica impecable.
—Gracias por el comentario.
—Sólo hago honor a la verdad. En Ciudad Capital asistí a algunas sesiones de relajación y masajes, pero nada se compara con esto, tus instrucciones son perfectas.

Después de unos momentos, Isabelle comenzaba a percibir los efectos positivos de la relajación, y cerró los ojos para poder concentrarse más.

—Parece sencillo, pero funciona.
— ¿Te sientes más tranquila?
—No sé si decir tranquila —replicó hablando muy despacio—, es como si estuviera dormitando ahora y me gusta dormir.
—En algunas personas causa ese efecto; a otros los ayuda a recargar energías de inmediato. Ahora —agregó con suavidad—, aumenten la respiración a cuatro tiempos y traten de hacerlo muy lento en ambos casos.

Flavio tenía a su grupo cerca de los arbustos de la derecha, protegidos por la sombra.

—Y de esa manera es que podrán concentrarse en las materias que deben estudiar.

Naro estaba sorprendido de escuchar al maestro: todo en él hacía pensar que era prácticamente un niño inexperto, pero a la hora de hablar, era claro que sabía muy bien su trabajo. Usaba pocas palabras, era directo pero desapasionado al expresarse, y al mismo tiempo parecía metódico y cuidado, supo eso al escuchar su propuesta para organizar descansos y periodos de estudio.

— ¿Por qué no nos muestras tu poder?

La pregunta de Serene tomó por sorpresa a todos, más que por el contenido, porque sonaba a una orden. Sin embargo, Flavio no dio la más mínima muestra de haberse alterado ante esa actitud.

—El poder es la capacidad de hacer algo; la gran mayoría de los seres humanos tenemos la capacidad de hacer muchas cosas así que ¿A qué te refieres con exactitud?

Serene notó que todas las miradas estaban en ella y que su pregunta no resultaba tan clara, pero hizo gala de una gran sonrisa ingenua para responder.

—Me refiero a lo que puedes hacer con la piedra, como Darius.

Flavio asintió ligeramente, dando a entender que comprendía el significado de la pregunta.

—No tengo la capacidad de realizar algo como Darius.

Era una respuesta sin salida; el resto del grupo se quedó observando en un incómodo silencio, aunque el maestro no mostró la más mínima inquietud. Edsel miró en dirección a la chica, y se sorprendió de ver que estaba completamente tranquila, como si no advirtiera la situación. Priscilla revoleó los ojos y decidió sacar al grupo de ese incómodo escenario.

—Flavio. La piedra que tengo es la Kyanita, y estuve investigando un poco en la red, pero no estoy segura de haber encontrado lo que necesito.
—Te recomiendo que en etapas preliminares confíes en la biblioteca de la residencia. Posteriormente la torre violeta puede proporcionar todo lo que necesites.
—Gracias.
—Gracias a ti por mencionarlo. Las sesiones conmigo serán a partir de hoy a las nueve en punto de la mañana y en horas de la tarde; les pido que por hoy tengan disponible una lista de preguntas acerca de lo que hayan visto en esta jornada, para poder hacer una tormenta de ideas. Irene, veo que tienes algo que preguntar.

Todo había estado dando vueltas en su mente hasta ese momento, y la noche después de la jornada inicial no había ayudado a dilucidar dudas.

—Me preguntaba si recomiendas tomar información respecto de alguna ciencia como la química, o quizás la física.

Flavio asintió, nuevamente.

—En una etapa inicial, no, si temes estar rodeada de demasiada información. Pero si quieres familiarizarte con algunos conceptos de las ciencias naturales, estoy seguro de que encontrarás esa rama muy interesante y productiva.

Irene asintió, sonriendo; así que ahí estaba la punta del iceberg, un pequeño adelanto de lo que se ocultaba tras la piedra que tenía en su poder. Y había aprendido en Torre de piedra que muchas cosas en la vida tenían relación con el estudio.

En tanto, Darius estaba sentado junto a su equipo, al lado de una dispensadora de dulces.

—Así que Krau es el líder del grupo y decidí que será mi favorito durante esta semana. Es un gran honor para ti, así que espero que lo sepas valorar y actuar con honor.

Mauren estaba haciendo un esfuerzo por mantener la seriedad. En diez minutos no había dicho nada consistente.

—Y entonces ¿Ya tienes pensado algún plan para nuestro aprendizaje?
—Oh sí, tengo muchas cosas en mente. Toma uno de angora del este.
—Gracias.
— ¿Me alcanzas uno o dos?

Darius sonrió ampliamente mientras sacaba un puñado.

—Lo veo en tu cara, quieres muchos, así que toma. El secreto es que nunca tienes que comer uno azul cielo después de uno verde cristal no es buena idea.

Mientras Alej se sentaba a un costado a comer, Mónica hizo un intento por llamar la atención del maestro hacia la clase.

—Estuve viendo un poco que los otros grupos están haciendo dinámicas y cosas por el estilo ¿Qué haremos nosotros?
—Lo primero es que se conozcan —respondió él como si eso respondiera cualquier pregunta—, y yo también tengo que saber algunas cosas de ustedes. Aunque ya veo varias. Mauren, eres lista, piensas rápido y trabajas duro, tú Alej bebes cerveza, Mónica, eres de mente veloz y decidida, Bárbara, eres lo más dulce de esta academia, Úrsula, eres del tipo de persona que mira muy fijo al frente. Y ahí, hecho una bola de nervios esta mi favorito, Krau, eres fuerte, te gusta ganar y tienes un gusto especial por humillar a los perdedores.

Mauren tuvo que cambiar toda su imagen del maestro, y se sintió gratamente impresionada. Mónica, en tanto, procuró mantenerse atenta a todo lo que pudiera suceder; así que el despistado maestro sabía ver a las personas con mucha más claridad de lo que parecía, y el descubrirlo recién en ese momento indicaba que había estado con la guardia baja al guiarse por su aspecto y ese extraño comportamiento.

Jael mantuvo una postura seria durante el tiempo en que ella y el grupo se desplazaron lo suficiente para alejarse de los demás, y todos captaron el mensaje, avanzando en silencio tras ella; cuando estuvieron lo suficientemente alejados, se dispuso a dar indicaciones.

—Este es un momento muy importante —dijo con tono marcial—, y no les voy a mentir: quiero tener las mejores estadísticas este año, y para eso tengo que convertirlos en los mejores estudiantes que puedan ser. Esto no es fácil, y si me decepcionan los haré llorar.

Oskar sintió que apretaba los puños de forma involuntaria; por suerte tenía las manos a la espalda y eso ocultaría su malestar.

—Soy estricta y quiero lo mejor, pero no se confundan con otras persones de aquí: yo les daré las herramientas, les diré cuales son los trucos, incluso atajos si es que lo necesitan, pero a cambio de mi esfuerzo, exijo que cumplan y den lo mejor de sí mismos. No me importa si tienen sueño, hambre, cansancio, o si tienen dudas existenciales ¿Saben por qué? Porque en esta academia disponen de todo para superar esos detalles insignificantes. Yo pude. Cualquiera que haya pasado el examen de admisión puede, a menos que tenga una actitud mediocre ante la vida.

Aziare en tanto, estaba dando una rápida revisión a las piedras de sus estudiantes antes de dejarlos libres.

—Como les decía, lo que ocurrió es una muestra, pero resulta mucho más explosiva que la realidad; de todos modos voy a darles algunos consejos, si prometen no divulgarlos. Extraoficialmente se dice que las piedras tienen algunas propiedades místicas, pero yo no lo creo. Lo que ocurre en realidad es que, al ser catalizadores de energía, tienen una incidencia secundaria en el organismo de la persona que la ocupa: el coral se crea a lo largo de millones de años y funciona como un protector para los seres vivos que allí habitan. Esto hace que tengas una piedra cuya energía resulta protectora, es decir conduce los canales corporales que aumentar las defensas. La Rodocrosita en su estado natural se asocia con minerales como la plata y el plomo, esto se traduce en que la piedra puede beneficiarse de forma positiva de las energías ambientales. La obsidiana gris es conocida como vidrio volcánico, y el estar expuesta a altas temperaturas le permite a quien la use beneficiarse de cierto modo del control de la energía a un nivel distinto al resto. El ópalo es la única piedra que puede proyectar el arcoíris con la luz de sol, lo que puede beneficiarte de un manejo especial de la perspectiva o la distancia. El cristal de roca es sumamente resistente y puro, esto servirá para potenciar habilidades físicas. Y bueno, lo que ocurrió con Sebastián puede deberse a que la crisocola no es resistente al daño, pero al mismo tiempo está presente en numerosos sitios, lo que habla de la rapidez de su proliferación. Consideren esto que les he dicho como un dato rosa acerca de las piedras, como dije antes, no es oficial; pero que no sea oficial, no significa que no pueda ser de utilidad.

Febo quedó pensando en lo que la maestra mencionó de la piedra que le correspondía a él, y le pareció haber tenido contacto antes con una similar, aunque sin saberlo a ciencia cierta; nunca había tenido especial afición por la joyería o las gemas, pero en uno de sus viajes como Dj, a Altocielo, estuvo en una lujosa casa atendiendo musicalmente los deseos de una quinceañera y su grupo de amigos; ella tenía un adorno sobre una mesa, una especie de ángel de cristal con un brazo en alto, y que sostenía una piedra que se asemejaba mucho a la rodocrosita que tenía en su muñeca.


2


Poco después, Celia y Karlo iban rumbo a la Torre violeta, primera parada de su segundo día en la academia.

—Estaba hablando con Bárbara, y me dijo que el momento con Darius fue casi de ponerse a jugar a los dados.
—Eso va a afectar su rendimiento —replicó ella alzando las cejas—, ahora siento que cada segundo estoy desperdiciando tiempo en impresionar a Gabriela.

Karlo la observó un momento. Celia era alta y corpulenta, usaba el cabello corto desordenado, y tenía una voz fuerte y que usaba con propiedad. No parecía el tipo de persona interesada en causar algo en los demás.

— ¿De verdad te preocupa?
—Claro que sí —replicó ella—, esto no es un juego, y no lo digo sólo por que ella haya insistido con eso desde el principio.
— ¿Y qué es lo que quieres estudiar?
—Me gustan las actividades mercantiles, los negocios de todo tipo, así que ese es mi norte. Pero dijeron que van a configurar nuestra mejor opción, y soy de las personas que confían en los expertos.
—Eso suena interesante y atemorizante a partes iguales; a mí me gusta el diseño, hace tiempo sigo a Benjamín Starton ¿sabes quién es?
—Para nada.
—Es el famoso arquitecto, el que diseñó el nuevo estadio de Ciudad Capital.
—Ah, el de las columnas.
—Muchos le dicen así. Sí, él. A veces me pasaba horas viendo sus videos, sube unos experimentales en vivo, y es como si el gestor tuviera vida cuando él lo usa.

Llegaron al tercer piso y tomaron por el pasillo de la izquierda.

—Lo amas. Ahora, no entiendo qué tiene que ver eso con nuestra malla de clases ¿Métodos de investigación? Eso lo pasan en la secundaria.
—La maldita secundaria —dijo él con tono irónico—, como esa novela fantástica.

En el salón de Métodos de investigación se encontraron con Ferrán, Abigail, Luz, Oskar, Febo, Mauren, Mónica y Lena, y la encargada Sophie Germ. Resultó ser que en la clase indicada, de una hora de duración y que estaría disponible en la primera semana, estuvieron analizado diversos métodos investigativos, que tenían como objetivo profundizar la búsqueda de objetivos claros para su futuro; tras esta introducción, se les informó que el enfoque de la academia, tanto para impartir conocimientos como para aplicarlos sería una mezcla ente el enfoque cuantitativo y cualitativo, lo que haría que tuvieran que prestar especial atención tanto a los datos estadísticos como a la posibilidad de refutar teorías, o realizar planteamientos que desafiaran ciertas normas; Sophie hizo especial énfasis en que las normas deben ser obedecidas, pero que dentro de las dinámicas de estudio está permitido buscar los métodos más apropiados, y servirse de la experiencia para avanzar paso a paso.

— ¿Esto tiene relación con las piedras?
—No es el área que manejo —replicó la instructora—, pero todo está relacionado. Voy a darles un ejemplo sencillo: si estás estudiando estrategias competitivas para la dirección de proyectos, debes tomar datos de la biblioteca de medios y respetar el esquema predeterminado, pero puedes buscar alternativas para aplicar tus conocimientos, o innovar a la hora de realizar una presentación.
— ¿El sistema de calificaciones es igual a cualquier universidad?
—Ésa es una pregunta muy acertada —dijo la instructora iniciando un holo en la sala—, ya que aquí disponemos de un sistema integrado de calificaciones: cada estudiante tiene una lista de evaluaciones personales que cumplir, y al mismo tiempo debe contribuir al puntaje del grupo que le ha sido asignado. Una vez cada cuatro meses, el puntaje por evaluaciones de grupo se mide, se realiza una prueba definitoria, y el resultado se suma o resta a las individuales.

Abigail tenía una duda desde que los maestros mencionaron la división en grupos.

—Hay algo que me gustaría saber. Esta puntuación es parte de los resultados para nuestro egreso ¿verdad?
—Así es.
— ¿Pero existe un mínimo requerido para aprobar?
—No trabajamos con un mínimo. Como les decía, nuestro sistema es integrado. El centro del sistema es el puntaje personal y grupal, pero en Sten mor buscamos personas que se conviertan en profesionales íntegros, mucho más allá de lo que concierne a la especialidad que escojan para desarrollarse. Por este motivo, nuestro equipo realizará todo tipo de evaluaciones, tanto desde lo cognitivo como lo físico, evolución desde el punto de partida, capacidades sociales, desarrollo personal, equilibrio interno, y más. Es muy importante que sepan esto: no pretendemos eliminar a los menos aptos, sino hacer que todos suban hasta el nivel máximo.

La clase siguió un curso tranquilo, hasta que Sophie los dejó a solas durante el último lapso para que iniciaran un debate en torno a los beneficios de utilizar métodos de investigación planteados en un principio; si bien las opiniones parecían estar mayormente divididas, fueron Mónica y Mauren quienes hicieron que todo se volviera más intenso, la primera defendiendo el modelo basado en estadísticas, y la segunda aquel que toma en cuenta las variables y el contexto de los sujetos a analizar. Para el momento en que la instructora regresó, los ánimos estaban muy elevados en la sala.

—Es una engreída, eso es lo que es —sentenció Mónica tan pronto se topó con Krau, un piso más abajo—. Estaba tratando de llamar la atención de la instructora con ese discurso de la inclusión y los patrones de conducta específica.
—No sé de qué hablas —dijo él entre divertido y en modo de defensa.
—En lo de Métodos —explicó ella como si fuera obvio—. Como sea, ya será mi oportunidad ¿En qué estabas?
—Investigación científica —replicó él con un suspiro—, pero creo que no entendí nada de la segunda parte, estaban hablando de el tipo de corte de algunas rocas y cómo eso está relacionado con algo molecular.
—Si eran rocas, debiste poner más atención, puede que tenga alguna relación con ¿Me estás escuchando?

Krau se detuvo, obligando a que ella prestara atención; sólo en ese momento salió del enojo que la había cegado por unos momentos, y descubrió qué era lo que a él le sorprendía. La piedra verde cristalina en su muñeca estaba emitiendo unas diminutas pero brillantes luces de un suave color blanco verdoso; la chica levantó el brazo a la altura del pecho, y se quedó mirando cómo los pequeños puntos luminosos seguían sus movimientos, como si la piedra hiciese que se mantuvieran suspendidos, orbitando una estrella imaginaria.

Próximo capítulo: Un movimiento importante ¡Usa tu poder!


Sección del autor




Pristo, donde los negocios se viven de dos formas distintas.
Se dice que la entretención y los negocios no pueden convivir, pero esta ciudad ha demostrado lo contrario. Aquí están las principales instalaciones de los grandes conglomerados, las sedes centrales de enormes empresas, y los movimientos bursátiles se desarrollan también, muy cerca de una localidad en donde el arte, la diversión y la entretención tienen un espacio ganado tanto en el corazón de los habitantes, como de los miles de visitantes que a diario llegan para conocer teatros, compañías de danza, hoteles y mucho más.

Sten mor academia 1° Capítulo 07: Lazo de unión. Liderazgos y oportunidades



Residencia. Martes 05 de abril, 23 horas


Sebastián estaba recostado en la cama en su nuevo cuarto. Por primera vez desde que abandonara su vida en las pistas de motos, estaba alojando en un lugar que no fuera la casa de Mick, y tuvo una extraña sensación al respecto; no se sentía solo como antes en los hoteles, este era un modo distinto de soledad porque tenía que ver con extrañar a alguien. Desde el momento de su llegada supo que las comunicaciones estarían bloqueadas por los primeros días como en cualquier institución de educación, y eso ayudó a aumentar el sentimiento de ausencia. Activó la cámara del móvil y se dispuso a grabar un saludo.

—Hola Mick. Estoy grabando esto en mi habitación en Sten mor, ya estoy instalado aquí. Ha sido un día de locos, hemos hecho muchas cosas en muy poco tiempo, la verdad es que estoy cansado pero muy contento. Creo que lo que me hizo sentir mejor fue que nos asignaron unas pruebas físicas, y eso me sirvió para ambientarme ¡Hasta le gané a un chico en una prueba física! y después tuvimos una revancha en que me ganó, fue muy divertido. Estamos divididos en grupos, estoy con León, Lena, Maud, Febo y Amber, sólo hemos hablado un poco pero creo que todos tienen muy buena actitud. He charlado más con Esteban, que es el chico con el que competí, Bárbara y con Oiren, a él lo conocí por casualidad antes de entrar y parece que es todo un genio.

Se quedó en silencio un momento, imaginando cómo lo miraría Mick si estuviera viéndolo en esos momentos, y se arrepintió de no haber tomado antes la decisión de última hora con respecto a él, y no antes cuando pudo decírselo a la cara. Pero lo pensó un momento y decidió que era inapropiado dejarle un mensaje con esa información tan importante. Podía hablarlo en persona o al menos cuando estuvieran hablando cara a cara.

—En fin, esto de la academia está empezando muy bien para mí. Sólo quería darte las gracias de nuevo, por apoyarme, es muy importante para mí, y aunque suena muy rápido, creo que puedo encontrar mi destino aquí. Eso es todo, no, no es todo pero era para saludarte en el momento aunque lo veas después. Buenas noches.

Finalizó la grabación y se quedó un momento más mirando la pantalla, y aunque no estaba grabando, lo dijo para terminar la frase.

—Buenas noches papá.


2


El comedor tenía una pequeña terraza que daba al exterior de la residencia, ideal para poder charlar de forma distendida; en ese momento el lugar, que contaba con un pequeño bar frío sin alcohol junto a la mesa central y las sillas para reposar, estaban Krau, Mónica, Alej y Bárbara, relajados después de un largo día.

—Qué gran jornada —comentó Krau—, esto de las piedras me tiene muy entusiasmado.
— ¿Cuál fue la piedra que te tocó?
—Lapislázuli —respondió él—. Lo bueno es que como no esperaba nada, no estoy decepcionado.
—Al menos conoces el nombre ¿Rodonita? No me suena a nada.
—Calcedonia —dijo a su vez Alej—, creo que es algo como el calcio. ¿Y tú Mónica?

La aludida era la única del grupo que tenía la piedra entre los dedos, mientras esta pendía de su muñeca izquierda.

—Citrino —dijo con una leve sonrisa—. Me gusta, es muy cristalina y si no me equivoco tiene una relación con el cuarzo y eso indica sólo cosas buenas.
— ¿Crees en esas cosas?
—Krau, por favor —replicó ella, sonriendo de forma más amplia—, acabamos de ver cómo hacen proezas con sólo desearlo, creo que es justo ese momento en que nos tomamos un poco más en serio los asuntos que hemos estado ignorando hasta hoy.

Alej estaba terminado una tarta de fresas.

— ¿Cuántas te has comido?
—Tres, son exquisitas, o puede que tenga un poco de ansiedad; amo las fresas, y están tan dulces que siento que me voy a drogar con tanta azúcar.
—Eso suena extraño —replicó ella haciendo una mueca—, pero supongo que estás sustituyendo una cosa por la otra; lamento que en este lugar haya prohibición de bebidas alcohólicas.
—Yo no —comentó Bárbara—. No me gusta mucho beber en realidad, sólo en ocasiones especiales.
—Pero si esta es una ocasión especial —argumentó Krau haciendo un gesto amplio con las manos—. Mira a tu alrededor, estamos en una institución famosa, un poco loca, y tenemos pulseras con piedras que supuestamente nos van a permitir invocar poderes ¿Qué otra ocasión puede ser especial?
—Cuando lo hagamos.

La entonación de Bárbara hizo que todos le prestaran atención al momento; hasta entonces había permanecido más bien callada, pero el tema que estaban tratando requería su concentración.

— ¿A qué te refieres?
—Haríamos el proceso de enlace con la piedra, para que iniciáramos el proceso que nos va  a permitir usarlas. Y Flavio explicó que las piedras son catalizadores de energía, no objetos místicos ¿No se dan cuenta? No es decir unas palabras mágicas y crear torbellinos de fuego o lo que sea que hagan los demás maestros, es algo mucho más complejo, hay una técnica y un conocimiento.

Alej dejó un momento su tarta mientras Bárbara hablaba; lo que decía era cierto, y tenía sentido con otras cosas que habían mencionado.

—Ella tiene razón.
—Bárbara.
—Bueno, Bárbara también tiene razón. En la parte donde Aziare estaba explicando apasionadamente lo que significan las piedras, ella insistió en que cuando la aprendías a usar era casi como que abrieras el séptimo sentido y pudieras hacer cosas nunca antes vistas.
—Por alguna razón me estoy imaginando que estemos sentados en la posición de loto con los ojos cerrados durante mucho tiempo.
—Eso es ridículo —objetó Krau—. No tendría ninguna utilidad.
—Pues hay gente que lo hace para meditar.
—Quizás tengamos una hora de ¿Cómo lo llamaste hace un rato?
—Alineación interna.
—Eso. Pero pienso que si es que hacemos eso va a ser un rato, y lo fuerte va a ser entrenar de alguna forma. ¿Y qué es eso de séptimo sentido?



3


Miércoles 06 abril

El grupo se reunió a las nueve de la mañana en la misma explanada donde la jornada anterior se realizó la entrega de piedras, a indicación de Marya. De inmediato se separaron en seis grupos, pero permanecieron en la misma zona.

—Ahora van a realizar el proceso de enlace con la piedra —explicó Aziare—. Es muy sencillo, pero es necesario que se concentren para que funcione de la forma correcta.
— ¿Cuando lo hagamos podremos hacer cosas como ustedes?
—Eso toma más tiempo —explicó con calma—, pero es un paso importante en esa dirección; las piedras no son fuentes de energía, son catalizadores diseñados para un fin específico, y la llave para ese fin es un movimiento; sin embargo el conducto entre la acción de la piedra y ustedes es lo que se hará antes. Necesito que se pongan de pie, la espalda recta, la vista al frente, y eleven el brazo en donde tienen la piedra a la altura del plexo solar.

Hubo un instante de movimientos y un poco de confusión, hasta que Darius intervino señalándose a sí mismo.

— Es aquí, justo debajo del esternón en donde Omar debería golpear a los que no saben suficiente de anatomía.
—Sí, gracias Darius —dijo ella haciendo una mueca para disimular una sonrisa—. Ahora que todos ya lo han hecho, necesito pedirles que miren la piedra y se concentren en ella, profundamente. Piensen en su color, visualicen su textura, piensen en el nombre e intenten verla en su mente; despejen su espacio de todo lo demás, y dediquen toda su atención a la piedra que se les ha asignado.

Los maestros se ubicaron frente a cada grupo mientras estas palabras eran dichas, y se prepararon para usar una frecuencia específica de energía. Aziare dio una rápida mirada a todos, y tras comprobar que estaban listos, activó también en su piedra, sintonizando con las demás.

—Ahora deben mantenerse muy tranquilos; dentro de un instante nosotros haremos el lazo de unión entre ustedes y sus piedras. Y es posible que sientan un hormigueo en el brazo; es normal, no se preocupen y mantenga la posición física y la concentración mental.

Unos momentos después, las piedras de los seis maestros emitieron un brillo dorado tenue, el que de forma fugaz se replicó también en las piedras. Darius tomó entonces la palabra.

—Y eso fue todo, lamento decir que si esperaban rayos y luces multicolores, eso no va a pasar. Ahora empieza su difícil vida académica los esperan en la torre celeste en veinte minutos, largo de aquí.
— ¡Darius!
—Es broma —se rio él mientras agitaba las manos para calmar a Aziare—. En primer lugar es en cuarenta minutos, y en segundo, tenemos veinte para hacer una ronda breve de demostración y preguntas y respuestas, así que aprovechen el tiempo.

Los maestros se reunieron con sus estudiantes a cierta distancia unos de otros; mientras caminaban, Mónica se acercó a Krau.

— ¿Y cómo te sientes con la idea de ser líder de grupo? Ayer evadiste el tema cuando estábamos charlando.

Krau se lo pensó un momento antes de responder; durante la secundaria había hecho el papel de líder en numerosas ocasiones, pero una vez entrado al mundo laboral siempre estuvo siguiendo órdenes. Sería una situación nueva en cierto modo.

—Me siento bien con eso en realidad; estoy suponiendo que eso de actuar todos como equipo va a ser algo real y eso nos puede ayudar mucho a destacar ¿Estás conmigo?
—Claro.

Se les acercaron Alej y Bárbara.

— ¿De qué hablan?
—De trabajo en equipo ¿qué estás comiendo?
—Ah esto, son unas barras de semillas para deportista.
—No luces como un deportista.
— ¿Luces?
—El punto es —intervino Mónica—, que estábamos hablando de la necesidad de mantener el grupo unido ¿Han hablado con Mauren o con Úrsula?
—Yo estuve conversando algo con Úrsula, es un poco marcial pero estoy seguro de algo: le caigo bien.
—Tendremos que estar con los ojos abiertos entonces.

En tanto, Aziare había escogido una zona con sombra para reunir a su grupo.

—Buenos días. Tenemos poco tiempo así que quiero empezar con algo un poco gráfico ¿les parece? Sebastián, ven por favor.

El aludido tragó saliva mientras se separaba del grupo, diciéndose que su cara de emoción se notaba demasiado quizás.

—Bien, háblame un poco ¿Conocías la piedra antes de recibirla?
—No en realidad —respondió con total honestidad—, ni siquiera sabía que existía algo así.
— ¿Y qué opinas de su apariencia?

Sebastián levantó la muñeca izquierda, de donde pendía la pequeña piedra: el intenso color verde era similar al agua de mar durante el día.

—Es muy bonita, es como si fuera un cristal de agua o algo parecido. Anoche vi un video en donde decía que se extraía de yacimientos de cobre.
—Eso es cierto; la crisocola es mena, es decir está presente donde está el cobre, por ende es posible encontrarla en estos yacimientos, así que para la industria resulta muy importante.
— ¿Se podría decir que es una señal en el yacimiento?
—Sí, se podría decir Amber. Además de usarse como ornamento, está comprobado que su uso en la fabricación de cristales para aparatos médicos que usan luz de alta frecuencia los hace muy valorados. ¿Te gusta la piedra?
—Sí, mucho.
—Estoy segura de que a todos les sucede algo similar; ahora les daré una información que seguramente ya suponen gracias a la demostración de Darius: ustedes podrán usar la piedra que tienen en su poder para realizar un tipo de habilidad específica, de la misma manera que nosotros.

Sebastián la miró sorprendido.

— ¿Es en serio? Estaba pensando en eso en la mañana ¿Y qué es lo que podemos hacer?
—Esa es una  pregunta sencilla con una respuesta que no lo es tanto; podría hacer que perdieran mucho tiempo hablando de parámetros de medición, pero como aún no empiezan sus clases teóricas, voy a resumir diciendo que en algunos casos la habilidad tiene relación con algo que les provoca un bienestar, y en otros es algo que está conectado con una necesidad.
— ¿Qué tipo de necesidad?
—Algo que como organismo quizá no esté funcionando de la manera correcta, pero es bastante relativo. Mi ejemplo es que tengo un cierto temor de la temperaturas altas, los incendios y ese tipo de situaciones; la consecuencia es que la habilidad que tengo es generar pequeñas variaciones en la temperatura a mi alrededor.

Al tiempo que hablaba, levantó la mano con los dedos extendidos y el dorso hacia los estudiantes. Todos quedaron mudos de asombro durante varios segundos al ver cómo minúsculas partículas de nieve se materializaban en el aire.

—No puedo creerlo —exclamó Lena—, es como nieve.
—Algo parecido. Ahora —continuó mientras el efecto comenzaba a desvanecerse—, Sebastián, vamos a hacer una pequeña prueba.
—Sí, claro.
—Ahora mismo no puedes usar tu habilidad, pero te ayudaré a dar el primer paso.

Se puso de pie tras él, y ubicó sus manos en los hombros, tan suavemente que casi no había contacto.

—Cierra los ojos, y visualiza la piedra; de la misma manera que lo hiciste anoche en la ceremonia de enlace. Piensa en la piedra, y concéntrate en qué es lo mejor de ti, lo que más te hace sentir bien, o lo que necesitas para ti. No pienses en nadie más, solamente en ti. Concéntrate.

Aziare tenía una habilidad enorme para hacer que su voz rozara lo hipnótico: Sebastián respiró profundo, con los ojos cerrados, y trató de apartar todos los otros pensamientos.

—Es probable que sientas un cosquilleo en el cuerpo, o una suerte de escalofrío. No te asustes, es un efecto previo de tu habilidad; estoy usando mi piedra para estimular a la tuya, para que reaccione. No importa si no ocurre nada.

Pero sí ocurrió algo; de pronto el joven se sintió transportado, o quizás empujado, no supo definirlo bien. Sintió el viento contra él, el corazón de súbito acelerado, algo como una descarga de energía. Cuando abrió los ojos, experimentó la misma sensación que al terminar una carrera corta, y sólo un instante después notó que no estaba en el mismo sitio que unos momentos atrás, sino casi diez metros alejado del grupo, todos ellos viviéndolo estupefactos, excepto la maestra, que esbozaba una sonrisa de satisfacción.

—Creo que esto es una sorpresa para todos ¿Te sientes bien?
—Eso creo.
—Acabas de experimentar una explosión de tu habilidad, y por lo que todos pudimos ver, puedes moverte muy rápido.

Sólo al escucharlo de ella unió todas las sensaciones: el ligero temblor de los músculos de las piernas era el típico después de correr de improviso. Sonrió de manera espontánea.

—Esto... esto ¡es magnífico!


Próximo capítulo: Piedras, maestros y objetivos.

Sección del autor



Tash-han es una ciudad dual: desierto y zonas ricas en lo necesario para cultivar han hecho que dos tipos de vida coexistan sin mayores problemas, por lo que la exploración del espacio lejano y la cosecha y plantación tienen lugar por igual, en algunas zonas separados por pocos kilómetros.



Sten mor academia: 1° Capítulo especial: Los personajes

¿Quieres conocer algo de los personajes de Academia? Te presento una previa de todos ellos, mientras sigue la historia dentro de Sten mor.

Mónica. 21 años
Intensa, decidida y rápida de mente, Mónica tiene muy claros sus objetivos; después de obtener resultados académicos sorprendentes y un lugar destacado en el trabajo que consiguió desarrollando proyectos audiovisuales, ahora quiere ir por más y formarse como la mejor en su área. Y no está dispuesta a dejar que alguien le gane.


Krau. 24 años
Recluido durante un tiempo en un trabajo que no llenaba sus expectativas, Krau al fin vio la oportunidad de liberarse de su familia al vislumbrar una oportunidad real en el que a su juicio es un gran centro de estudios; es un hombre de carácter fuerte que quiere grandes cosas para su vida.


Esteban. 24 años
Deportista, competitivo, alegre y sociable, es un hombre joven con mucha energía, y pretende usarla en cumplir sus sueños. Cree profundamente en que una persona puede desarrollar lo mejor de sí misma entrenando de forma intensa, y aplica esta idea también para sí mismo y sus proyectos.


Edsel. 26 años
Acomplejado por una apariencia física que no es la que quisiera, y los consecuentes problemas de seguridad y socialización, Edsel no ha tenido sencillo el avance en su vida; de muy pocos amigos, espera que las cosas puedan cambiar para demostrar que realmente tiene talento.


Bárbara. 22 años
De carácter apacible, siente un cierto cansancio por la idea de ser el centro de la atención, ya que es algo que vio en su familia desde siempre; lo perfecto para ella es trabajar o estudiar en segundo plano, dejando que otros lleven la voz cantante. Y entre tanto, puede lograr lo que quiere, con tranquilidad.


Úrsula. 21 años
Poseedora de un carácter difícil de comprender o soportar, sabe que su comportamiento no deja indiferente a nadie. Impredecible, puede pasar del amor al odio, o de la calma a la tormenta en un segundo, pero aun con todo eso, tiene claro que su futuro debe ser al mando de una gran corporación, y para cumplir con eso, está dispuesta a controlar su forma de ser.


Mauren. 24 años
Existosa, fuerte e impetuosa, ha decidido construir su futuro según sus propios designios; después de convertirse en empresaria a muy corta edad, tomó el camino de los estudios, basando su decisión en la forma más rápida de conseguir herramientas. Puede ser manipuladora y controladora, pero sólo si siente que sus deseos están siendo amenazados.


Miraz. 27 años
Silencioso e impenetrable, nadie a su alrededor puede comprender qué clase de persona es. En la actualidad, su único objetivo es obtener el máximo de conocimiento posible, ni la amistad ni el amor resultan importantes para sus objetivos, y se vale de su apariencia para mantener alejados a todos de él.


Oiren. 21 años
Es la primera vez que Oiren saldrá de la casa de su familia, y quiere hacerlo de la forma correcta; le ha costado mucho tomar una decisión, pero su pasión por la geología y estudio de piedras lo anima a estudiar. Tímido y con dificultad para socializar, se enfrenta a un gran reto en su ingreso a una institución de educación superior.


Alana. 24 años
Sencilla y soñadora, es una joven a quien le falta mucho mundo por conocer; tiene ganas de desarrollarse en el mundo del comercio, pero desconoce la forma en que este funciona. Admira a las personas que tienen un gran talento y desea convertirse en alguien digno de admiración también.


Serene. 23 años
Es una chica popular y hermosa, lo sabe y no está dispuesta a perder el lugar que le corresponde en la vida. Segura de sí misma, está decidida a ser una artista integral, y sabe que tiene lo necesario para cumplir con sus designios a futuro.


Luz. 19 años
Dueña de un potencial pocas veces visto, es apta tanto para tareas físicas como mentales, y lo ha demostrado siendo destacada en competencias de carrera y de conocimiento aplicado en la secundaria, pasando a competir incluso en el circuito nacional. Su sueño es aplicar la docencia en el mercado, para humanizar un mundo que a su juicio es demasiado frío.


Naro. 24 años
Después de lo que le ha tocado vivir, Naro se ha vuelto un poco más lejano de lo que es por naturaleza; silencioso, algo apático y por lo general evasivo, tiene su objetivo fijo en alcanzar un nivel de estabilidad para sí mismo y su familia, lo que lo motiva a estar concentrado y sin tiempo que perder. Pero al mismo tiempo, en el fondo sabe que tiene una carencia emocional.


Irene. 21 años
Sencilla, tranquila y al mismo tiempo brillante y ávida de conocimientos, tiene un talento natural para estudiar, y un profundo sentimiento de dedicación por el prójimo; ama la naturaleza y, por contra del historial de su familia, quiere una vida en donde sea ella y no sus antepasados quien decida el futuro a seguir.


Itiel. 22 años
La vida adulta de Itiel no ha sido sencilla en casi ningún aspecto: ha tenido que lidiar con la muerte de su cuñado, quien además era su mejor amigo, y apoyar a su padre y su hermana en ese difícil trance; en un inicio pensó en dedicarse por completo a trabajar, pero una oportunidad de mejorar su vida y proyecciones le dio nuevos ánimos. De carácter afable y desinteresado, es un hombre que no duda en ayudar a quienes le importan.


Febo. 23 años
Amante de las ciencias del espacio, la música y compartir con sus amigos, Febo es un entusiasta de la vida; después, de hacer vida independiente y cultivar una faceta como D. J., siente que ya es el momento de dedicarse a su pasión en serio y proyectarse formalmente.


Priscilla. 25 años
Idealista y soñadora, es una chica que cree que el mundo puede y debe ser un lugar mejor; habitualmente lucha por la igualdad en todos los sentidos, y pretende que quienes la rodean entiendan que el estatus social, el origen o las capacidades no deben guiar la vida de nadie.


Silvia. 22 años
Líder por naturaleza y también por decisión propia, es una mujer metódica, que analiza cada detalle de su entorno, y luego lo hace propio, para poder tomar las mejores decisiones. Ansía dirigir un museo o una institución de estudios superiores, y está segura de lograrlo con dedicación y trabajo.


Sebastián. 18 años
Después de abandonar el mundo de las carreras en motocicleta en el que estuvo toda su juventud, Sebastián decidió dar un giro a su vida y comenzar a buscar su destino. Es un joven atlético, hábil por naturaleza para desarrollar actividades físicas y que gusta de las experiencias que desaten la adrenalina; sincero, algo inocente y desconectado del mundo, tiene ganas de recuperar el tiempo empleado en el competitivo mundo de las carreras, hacer amigos y aprender mucho.


Oskar. 23 años
Amigable y dedicado a quienes ama, no ha sido sencillo para él compatibilizar la vida familiar con su trabajo en una importante empresa dedicada a la administración de bodegas y vehículos de construcción; sin embargo, en la actualidad siente que debe ir un paso más allá y formar su propio proyecto, para lo que debe separarse de su familia por un tiempo.


Ferrán. 23 años
Exitoso en todo lo que emprende, Ferrán sabe que está para grandes cosas; después de destacar en competencias de nado semi profesional y atletismo, además de ejercer con excelentes resultados en una agencia publicitaria, está listo para iniciar un proyecto que pueda posicionarlo. Atractivo, elegante y seguro de sí mismo y sus atributos, está en la senda del éxito y no pretende perder el camino.


Abigail. 23 años
Ha estado toda su vida rodeada del fascinante mundo de la arqueología, y por eso es que tomó la decisión de dedicarse a ese mundo de forma profesional. Sabe que bajo los pies del mundo, hay uno anterior por descubrir, y que eso no sólo la engrandece a ella, sino a todos.


lsabelle. 22 años
Atlética y llena de energía, es una artista por naturaleza, aunque sus objetivos personales difieren de aquello que más sencillo le resulta; hasta ahora se ha desempeñado en diversas áreas relacionadas con la creación, pero es la medicina lo que en verdad mueve su mundo, y quiere ayudar a los demás a través de ese sueño.


Lucio. 27 años
Parte de una familia de larga tradición en el desarrollo de proyectos técnicos para la construcción, pretende establecer un nuevo punto de inflexión, destacando tanto como algunos de sus antepasados. Fuerte y al mismo tiempo amable, quiere construir su futuro en base al trabajo honesto.


Carlo. 25 años
Amante de las artes culinarias, es un hombre que quiere iniciar una empresa propia, en donde el gusto por la diversidad de platillos y el deleite del paladar sea el centro. Es muy meticuloso, y discreto con respecto a sus propias opiniones, por lo que no es fácil llegar a conocerlo bien.


Lena. 21 años
Amante del mundo de la aviación, Lena creció rodeada de modelos a escala de antiguos aviones, por lo que no fue una sorpresa que quisiera entrar a una academia afín al terminar la secundaria. Sin embargo, el nerviosismo y la falta de experiencia le jugó en contra en las últimas ocasiones y aun está esperando una oportunidad; mientras tanto, está trabajando en una tienda en su pueblo, y estudiando de forma independiente.


Alej. 24 años
Relajado, divertido y con muchas ganas de conocer el mundo y lograr sus metas, es un hombre que disfruta de cosas sencillas y de no aproblemarse por nada en la vida; quiere conocer personas, desarrollar sus aptitudes naturales para las artes y pasarlo en grande.


Karlo. 25 años
Independiente y trabajador, ha construido su presente en base a esfuerzo; pero para él, la época de trabajar de sol a sol ha terminado, y pretende obtener puntajes sobresalientes en la educación superior para poder iniciar una nueva vida.


Ikronne. 22 años
La docencia y el estudio es el centro de su vida, y le encanta tener la posibilidad de dedicarse a ello, aunque no tiene claridad respecto a qué área es la que le gusta en particular; una de sus ocupaciones más habituales es devorar textos, tanto antiguos como modernos, así como material audiovisual de cualquier cosa que le resulte atractiva.


Amber. 19 años
Brillante, apasionada, intensa y decidida, gusta de estudiar y comprender todo a su alrededor, tanto a las personas como las cosas; siente debilidad por las personas que demuestran potencial en cualquier ámbito, y tiende a proyectar sus sueños en las personas que la rodean.


León. 24 años
Después de trabajar un tiempo en una universidad, relacionado con el área salud, León ha tomado la decisión de estudiar lo que realmente le apasiona: arte corporal y entrenamiento físico. De carácter afable y seguro, cuenta con el cariño y apoyo de su familia para alcanzar sus sueños.


Celia. 24 años
Es una mujer poderosa en todos los sentidos; los desafíos que ha tenido que enfrentar en su juventud la han hecho fuerte, y lo demuestra en un comportamiento que se aleja de lo políticamente correcto, y a la vez resulta divertido y un tanto curioso. Sincera y directa, le gusta que quienes la conocen sepan que la verdad va ante todo.


Maud. 21 años
Es una joven extrovertida y carismática, poseedora de un talento natural para el espectáculo, por lo que ha hecho algunas interpretaciones locales. Su sueño es formar una carrera que le permita llegar a establecerse como una estrella en  Vaidos. Decidida a superar una inesperada decepción amorosa, siente que debe abrir su mundo y buscar nuevos horizontes.




Sten mor academia 1° Capítulo 06: Poderes fuera de este mundo


Academia Sten mor. Lunes 05 de abril. Seis de la tarde.

La presencia de los maestros en el otro lado de la puerta de entrada a la academia hizo un efecto inmediato en el grupo de recién llegados; todos guardaron silencio, expectantes ante la llegada. Maud reconoció de inmediato a Darius, aunque él en ese momento tenía el cabello de colores distintos a los que usaba cuando se conocieron, llevándolo ahora con tonalidades grises y doradas, pero conservando el estilo desenfadado; Sebastián notó de inmediato a Omar, grande y fuerte, destacando con su porte por sobre todos los demás.

—Es un placer presentarles a nuestros maestros —dijo Usvine luego de una pausa—, pero ellos están presentes aquí por algo más, y es que a partir de ahora, cada maestro tendrá bajo su tutela a un grupo de ustedes.

Mónica y Krau se miraron, sonriendo en complicidad; habían estado hablando muy poco antes acerca de los beneficios que tendría para ellos el poder integrarse de forma conjunta a los estudios, pero sin llamar la atención apartándose demasiado de todos.

—Para determinar esto, y con el objetivo de disponer de grupos de trabajo heterogéneos, hemos dividido los grupos previamente, por lo que estoy en condiciones de indicar la conformación: Omar estará a cargo de Abigail, Ferrán, Miraz, Esteban e Isabelle; Jael estará a cargo de Ikronne, Oiren, Itiel, Oskar y Alana; Darius por su parte, estará a cargo de Krau, Mauren, Úrsula, Bárbara, Mónica y Alej; Gabriela estará a cargo de Silvia, Celia, Carlo, Lucio y Karlo; Flavio en tanto estará a cargo de Serene, Luz, Priscilla, Naro, Edsel e Irene; y Aziare estará a cargo de Lena, León, Maud, Sebastián, Febo y Amber.

La designación predeterminada de los equipos de trabajo provocó una serie de reacciones evidentes en la mayoría de los recién llegados; Mónica vio de inmediato que de las personas con que estaba interactuando hasta ese momento, sólo cuatro estaban en el mismo grupo, dejando a Celia, Serene y Ferrán repartidos por otros. Febo había interactuado un poco con casi todos los de su grupo, excepto León, pero lo que le pareció de mayor suerte fue quedar en el mismo que Lena, a quien ya estaba intentando acercarse desde un principio; se dijo que después de sujetarla sin mucha delicadeza en el casino cuando la vio tropezar tendría una oportunidad de charla, y conocerla mejor. Edsel se sorprendió de la elección de los grupos de estudio, pero además sintió una emoción especial al ver que Serene estaba en la misma selección que él; quizás, después de todo, no sería tan imposible forjar al menos una amistad. Celia estaba a punto de lamentar no estar junto a Ferrán, pero vio que este había actuado con una rapidez increíble y ya estaba charlando con Isabelle y Abigail, comprobando que era una especie de gentil caballero amistoso con todos en su alrededor.

—Quiero explicar que esto no significa que deben estar continuamente juntos como grupo porque gran parte de las clases es de tipo común; sin embargo, será de vital importancia que puedan coordinar su trabajo como un equipo, ya que las clases impartidas por sus maestros aquí presentes incluyen calificaciones grupales.

Serene frunció el ceño, pero lo disimuló haciendo un gesto natural de arreglarse el cabello.

—Como equipo de estudio tendrán clases con sus maestros de forma independiente, lo que sugiere que van a necesitar de un poco de organización adicional: para esto los maestros han seleccionado de cada uno de sus grupos a un líder, quien les ayuda a coordinarse y por supuesto ustedes le ayudarán; las personas escogidas son: León, Luz, Silvia, Krau, Ikronne y Esteban. Es importante que entiendan que el hecho de ser líder dentro de un grupo no les da una prerrogativa especial por sobre el resto; es una responsabilidad, pero esta también es recíproca, pues el resto de los integrantes del grupo tienen la labor de contribuir al trabajo de quien los encabeza.
— ¿Y cómo es eso?
—Lo explicaré con un ejemplo: Deben llevar a cabo determinada actividad; el líder debe congregar y coordinar las acciones de los integrantes del equipo, pero estos no son pasivos respecto a sus decisiones. Si cualquiera de ellos tiene una sugerencia o sabe que su participación será más apropiada con alguna modificación, es su obligación comunicarlo, ya que las calificaciones personales se verán influenciadas por el trabajo en equipo.

Carlo frunció el ceño; era una elegante forma de decir que no podían boicotear al otro porque eso perjudicaría sus propias estadísticas.

—Ahora bien, mi trabajo de momento llega hasta aquí; sólo me resta decir que en unos minutos van a recibir en sus móviles la ubicación y llave de sus habitaciones, que están dentro del edificio blanco perlado que pueden ver a la izquierda, el de tres pisos. Maestros, los dejo con sus estudiantes.

Usvine se despidió del grupo y regresó a las instalaciones a paso rápido. Gabriela decidió tomar el control a partir de ese momento y se aclaró la garganta de forma discreta antes de hablar; era una mujer alta y esbelta, que usaba el cabello de color negro azabache, con un corte bob recto con unos mechones casi cubriendo el ojo izquierdo, sin embargo su mirada no quedaba oculta por este motivo; como todo en ella, demostraba fuerza, intensidad y carácter.

—Buenas tardes a todos. Soy Gabriela, maestra de esta academia al igual que mis colegas.

Su entonación había hecho efecto inmediato en todos, consiguiendo la atención y el silencio de parte de los jóvenes; en parte intimidante y en parte atrayente, Gabriela destacaba tanto por su apariencia como por su actitud.

—Supongo que la mayoría de ustedes debe estar preguntándose por qué es que los egresados de Sten mor son tan exitosos, y aunque probablemente hayan escuchado muchas historias al respecto, estoy segura de que ninguna de ellas es tan siquiera un atisbo de la realidad que se vive aquí. Alguien dígame qué ha escuchado acerca de cómo enseñamos aquí.

Nadie respondió.

—Eso pensé —dijo con una leve sonrisa—. Me interesa particularmente que entiendan que aunque esta es una academia no tradicional, y algunos te nuestros métodos pueden ser poco comunes, hay algo que tenemos en común con cualquier institución, y es un compromiso con la excelencia; quienes salen de esta academia son buenos profesionales por que han comprometido su esfuerzo en ello y trabajado con intensidad.
—A lo que se refiere Gabriela —intervino Omar aprovechando una pausa—, es a que todos estamos concentrados en lograr los mejores resultados, y ustedes deben también esforzarse al máximo. Estamos dispuestos a darles toda la ayuda que necesiten y de seguro van a necesitar, pero es una competencia de largo aliento en la que deben luchar desde el primer paso para no perder el ritmo.

Omar contrastaba de muchas maneras con Gabriela; era enorme, musculoso, de estructura ancha y gran espalda; llevaba ropa de colores vibrantes, un pantalón holgado y sudadera que aunque era a todas luces de talla grande, se veía estrecha. Tenía la cabeza rapada y lucía un saludable tono de piel bronceado. A pesar de su formidable aspecto, su expresión evidenciaba un carácter amable y sincero.

—Es importante que estén dispuestos a aprender sin tener en cuenta cualquier tipo de límite que pueda existir —dijo Aziare a su vez—, es probable que en un principio piensen que aquello de lo que hablamos, y lo que les enseñemos, no tenga el sentido que esperaban desde el principio, o que se trate de algo diametralmente opuesto a lo que han visto en instituciones de educación tradicional, pero puedo decirles por experiencia que tanto el método de enseñanza en general como nuestra participación en particular están dedicados por completo a lograr obtener de ustedes el potencial más alto.

Todo eso sonaba muy bien para Mónica, excepto que sentía que algo estaba escapando a su comprensión, como si estuvieran aguardando para explicar aquello que hasta ese momento habían mantenido a la espera. ¿De qué podía tratarse esa misteriosa clase que, a diferencia de las otras, era presentada por un equipo de maestros muy específico y además rodeado de cierto misterio?

—Por el momento —dijo Jael—, vamos a darles algo que es de importancia dentro de la academia; a partir de este momento el objeto que van a recibir estará bajo su cuidado, y tengo que advertir que se trata de objetos que, más allá del enorme valor que tienen, resultan invaluables tanto para la academia como para su propio futuro.

Sin decir más, Flavio depositó una caja negra alargada sobre un soporte desplegable, y la abrió con un gesto determinado aunque nada ceremonioso; Isabelle no pudo contener una exhalación de sorpresa al ver el contenido, asombrada por los destellos vítreos, opacos y tornasol de una magnífica colección de piedras preciosas. Oiren avanzó un paso sin darse cuenta ¿Era real lo que estaba sucediendo en ese mismo instante? Estaba viendo diferentes tipos de piedras, cada una de ellas refulgiendo bajo la claridad de la tarde con un brillo único y tan característico; toda su vida, o al menos una importante parte de ella, se había sentido tan interesado por la geología, así como por los procesos naturales que daban origen a los distintos tipos de roca: había visto e investigado, pero ningún video previo, ninguna vista tras el cristal protector de una vitrina de museo pudo prepararlo para la experiencia de ver a tan sólo un par de metros de distancia. Con rapidez su vista se desplazó de un punto a otro, reconociendo los distintos tipos con suma facilidad, mientras recordaba que varias de las preguntas durante el examen anterior tenían relación con eso, en su caso; Flavio habló con una voz serena aunque no por ello falta de carácter. Se trataba de un hombre muy juvenil, pero que se expresaba como alguien mayor, o acaso sería al contrario.

—Cada una de las piedras corresponde a uno de ustedes. Han sido asignadas por un proceso que será explicado más tarde, y se las entregaré ahora.

"Silvia, ángel aura, Carlo, amatista, Celia, ámbar, Lucio, fluorita, Karlo, diópsido, Krau, lapislázuli, Mauren, howlita, Úrsula, diamante herkimer, Bárbara, rodonita, Alej, nefrita, Mónica, citrino, Oiren, calcita, Ikronne, ónix negro, Itiel, ágata, Oskar, sodalita, Alana, dolomita, Ferrán, turquesa, Abigail, obsidiana negra, Esteban, hiperstena, Miraz, aragonito traslúcido, Isabelle, perla, León, cristal de roca, Lena, ópalo, Maud, obsidiana gris, Sebastián, crisocola, Febo, rodocrosita, Amber, coral, Luz, jadeíta, Priscilla, kyanita, Naro, ojo de tigre, Edsel, ametrino, Irene, charoíta, Serene, Morganita.

A medida que los iba nombrando, los estudiantes se acercaron a recibir de sus manos la piedra correspondiente, la mayoría de ellos sorprendidos o nerviosos ante la improvisada ceremonia; cada piedra pendía de una argolla metálica blanca que sujetaba el revestimiento cristalino, y esta argolla estaba enlazada a una cinta de color gris opaco, en ese momento protegida por una cubierta sintética transparente.

—Las piedras no sólo son muy valiosas —las palabras de Gabriela sonaban a una elegante amenaza— sino que representan la posibilidad de permanecer en esta academia durante los dos años que dure su enseñanza. Con esto quiero decir que es de una importancia fundamental para ustedes que sigan al pie de la letra las instrucciones que se les darán al respecto, y que mantengan la piedra a resguardo en todo momento. No podrán permanecer aquí si no tienen la piedra.

Esto último fue dicho con una entonación que rozaba la diversión, que en su caso sonaba como el anticipo a una broma cruel; Carlo no pudo dejar de notar que todos los maestros tenían también una piedra, y en el caso de Gabriela, se trataba de una de un color verde con algunas vetas más claras, de cortes rectos que destellaba con más intensidad que las que les habían entregado a ellos.

—Mientras no se les diga, no deben tocar la cubierta de la piedra, así que la mantendrán en el sobre transparente que tiene; manténganla con ustedes en todo momento hasta esta noche, donde les daremos una información adicional y les explicaremos cómo llevarlas y cuál es el objetivo de que las tengan.

Darius hizo un gesto amplio con las manos, como si estuviera dando una bienvenida recién en ese momento.

—Ya escucharon lo que dijo Gabriela, y por su bien les recomiendo que hagan caso en cada sílaba que han escuchado, en serio deben tenerlo en cuenta muchachos.

Maud reprimió una sonrisa al notar que él estaba en realidad burlándose de ella; Darius iba vestido de celeste cielo con una adornada camisa, y lucía aún más bronceado que la última vez que lo había visto.

—Ahora, y me encanta esta parte, ha llegado el momento de revelar el misterio que ha estado oculto para ustedes, de correr la cortina que los ha mantenido en la ignorancia del método y el fin de esas piedras que tienen en sus manos; por fin...
—Darius...
—Sí, lo siento Aziare —dijo con una sonrisa—, como les decía, este momento es en verdad muy importante, y gracias a la votación unánime de mis colegas, he sido elegido para hacer la demostración de poder que cambiará sus vidas.

Se paró un par de pasos por delante de los otros maestros, a unos cuantos del grupo de estudiantes. Pero antes de hacer algo, miró discretamente a los otros.

— ¿Si llamo a uno de los grandotes sería llamar mucho la atención?
—Darius, sólo es una prueba.
—Está bien, está bien.

Se aclaró la garganta de forma innecesaria, y luego levantó la diestra e hizo un leve giro con la palma extendida, los dedos rígidos, y la piedra que pendía de su muñeca emitió un brillo potente; pudo notar cómo las miradas de varios se dirigían a la piedra color rosa pálido, pero sabía que ninguno de ellos estaba capacitado aún para ver la diferencia existente en el aire.

—Ahora vamos a hacer una prueba y necesito un voluntario; veamos... tú, el de cabello claro a la derecha.
— ¿Yo?
—No, la de las trenzas; párate a dos pasos de mí, justo al frente, vas a hacer lo que te diga. ¿Cuál era tu nombre?
—León.
—Muy bien, un nombre digno de ser el primero este año en probar mi mano divina.

León contuvo una risa; Darius resultaba divertido de escuchar, y parecía que no se estaba tomando en serio nada de lo que pasaba; se plantó frente a él, tratando de ignorar la mano alzada y el persistente brillo de la piedra pendiendo de su muñeca; se percató de que la cinta con la que tenía atada la piedra era igual a la de la piedra que le había sido entregada.

—Ahora, lo que vas a hacer es lo siguiente: quiero que le des un puñetazo a mi mano.
— ¿Qué?
—Eso, quiero que le des un golpe justo aquí, a mi mano.

Podía verse relajado, pero estaba hablando en serio. León desplazó la vista hacia los otros maestros, pero si lo que esperaba era sorpresa o desaprobación de parte de ellos, no la encontró. Flavio tenía una expresión atenta y seria, lo mismo que Aziare, Jael lucía levemente divertida, Gabriela parecía aburrida y Omar estaba disfrutando de la situación. León no era tímido, pero sintió que todos los ojos estaban sobre él y eso lo hizo sentir incómodo.

— ¿Estás seguro de...?
—Claro que sí ¿Parezco de esas personas que no están realmente seguras de lo que dicen? Vamos, da un buen golpe.

León se dijo que si un maestro lo decía, y ninguno de los otros protestaba, eso quería decir mucho, así que se animó; pensó que usar toda su fuerza sería desmedido y muy poca, un tanto ridículo, así que optó por algo intermedio, como si se tratara de una sesión de entrenamiento. Y cuando el golpe debía impactar directo en la mano del maestro, su puño chocó con algo y fue rechazado hacia atrás.

—De nuevo.

Sin tiempo para pensar, dio otro golpe con la izquierda, pero nuevamente fue rechazado; sintió cono si hubiera golpeado un cojín de cuero o algo por el estilo.

—Uno más, pero ahora sostén el golpe.

Obedeció, y de forma inconsciente aumentó la fuerza utilizada; se quedó quieto, con la respiración un poco sobresaltada por el esfuerzo realizado, y pudo comprobar para su sorpresa mayúscula, que su mano estaba chocando con algo invisible que le impedía llegar hasta la extremidad del maestro.
La atención de todos estaba en ese momento en la curiosa escena, mudos de asombro ante un hecho que a todas luces no tenía una explicación; Darius hizo un gesto para que León descansara y, cuando este lo hizo, sonrió mientras de la nada se materializaba una película de un color opaco, similar a una tela muy delgada; la estructura formó un círculo que se expandió hasta cubrir toda la altura del maestro.

—Lo que están viendo en este momento es un campo defensivo; puedo hacerlo visible si quiero, pero por lo general es invisible. Puedo utilizarlo, como todos ustedes vieron gracias a la colaboración de nuestro querido León, para proyectar algo parecido a un campo de fuerza que uso a voluntad. Esto que acaban de ver es una habilidad que puedo usar debido a que estoy sincronizado con la piedra que llevo conmigo.

Isabelle se acercó y tocó con el índice la superficie ahora visible, sorprendiéndose otra vez de comprobar el efecto práctico de ella.

—Es increíble; es como si fuera un colchón de cuero o algo parecido.
—Gracias por el elogio, ya era hora de que alguien reconociera mi magnificencia. Pero vamos, acérquense todos y prueben por sí mismos como la bella Isabelle.

En algunos momentos el grupo estaba reunido en torno al escudo semi invisible de Darius, haciendo todo tipo de comentarios y sorprendiéndose de lo que estaban viendo y palpando en ese mismo momento; comentaban acerca de lo sorprendente de aquello que estaban viendo, aún sin poder convencerse de lo que estaba sucediendo. Un momento después la voz de Aziare intervino en la situación, hablando con un tono sereno, pero que consiguió la atención de todos en un instante.

—Sabemos que están bastante sorprendidos, y seguramente tienen muchas preguntas, pero les aseguro que todo va a ser explicado a su tiempo, con lujo de detalles. Pero ahora es importante que sigan las instrucciones al pie de la letra; deben conservar las piedras en su poder, en un bolsillo, sin intervenir la película protectora de la cinta ni de la cubierta, y sin golpear o tratar de rayar la piedra. No importa si la tocan, pero no debe ser sometida a ningún tipo de presión; como pueden ver, cada piedra está cubierta de una película sellada de un mineral que tiene como función protegerla de los agentes externos y ser resistente al medio...
— ¡Cobalto vítreo!

La intervención de Oiren hizo que todas las miradas fueran directo a él; sintió que se le subían los colores a la cara, y quiso decir algo como una disculpa, pero no pudo articular palabra. Sin embargo la maestra no pareció molesta en absoluto.

—Muy buena deducción, Oiren. En efecto, usarnos cobalto vítreo para preservar las piedras en buen estado.
—Y eso teníamos que decirlo en la primera lección —comentó Darius mientras hacía desvanecerse el escudo—, ahora todos van a estar locos por saber más detalles, suerte que esto no es una secundaria donde podrían estar siguiéndonos por los pasillos haciendo preguntas.
—En cualquier caso —dijo Aziare conteniendo una sonrisa ante la intervención—, de momento es todo lo que queremos decirles, tendrán la tarde libre hasta las nueve treinta, momento en que los esperamos en la explanada central; pueden conocer el territorio abierto, y desde luego ambientarse en el edificio donde estarán alojados. De la misma forma que en la zona primaria, no está permitido cambiar las habitaciones que les han sido asignadas. Ahora, si alguien tiene algo que comentar o preguntar, pueden acercarse a los maestros respectivos.

El grupo se separó rápidamente en seis partes, cada una orientada a uno de los maestros; tomando algo de espacio, utilizaron distintos sitios para intercambiar opiniones y hacer presentaciones más personalizadas con cada uno de ellos. Más tarde, cuando los maestros se retiraron, los recién llegados fueron a conocer el edificio donde se les había indicado que alojarían; en la recepción fueron saludados por Cora, quien les dio indicaciones básicas acerca de dónde estaban los servicios y todo lo necesario para estar confortable ; resultó ser que estructuralmente se parecía mucho a la zona primaria, con un área central y las habitaciones por los bordes en Forma de U , con los ascensores al fondo y escaleras al principio, justo detrás de la puerta. Las 33 habitaciones estaban repartidas por los pisos dos y tres, mientras que en el primero estaba el comedor, la biblioteca multimedios, la sala de relajación, enfermería, terapia e informática, entre otros.

—Este día ha sido largo y lleno de sorpresas —comentó Sebastián—, tengo que reconocer que esto último de las piedras fue una total sorpresa.
—Ni hablar —replicó Lucio—, yo toda vía no me creo que esto esté pasando, pero estaba haciendo memoria ¿Recuerdas a Valentín de Infante?
—Para nada.
—Estuviste en una burbuja. Es un cantante retro, el año pasado hizo furor de nuevo con un disco.

Sebastián se dio cuenta que no sabía nada de cultura popular, y se dijo que tenía que informarse un poco para no llamar la atención, si quería evitar hablar de ciertos temas personales.

—Ah, el cantante ¿Y qué ocurre con él?
—Pues que usa una cadena al cuello con una piedra igual a las que nos entregaron. No estoy seguro, pero creo que se dice que estuvo aquí. Tengo la impresión de que la piedra es lo que llevas al egresar, como un símbolo.
—Pero tiene que ser algo más ¿Viste el poder de Darius? Eso fue fantástico; —dijo animado—, y Aziare dijo que nos iban a explicar muchas cosas más tarde, creo que nosotros también podremos hacer esas cosas.
— ¿Escudos invisibles?
—No lo sé, quizás algo parecido. Me pregunto qué harán los otros maestros.

Esteban hizo un gesto amplio con las manos.

—Seguro que los otros lanzan fuego, o hacen tormentas de arena, incluso creo que uno podría manejar varios elementos. ¿Te das cuenta?

Irene sonrió.

—Sí, fue muy interesante, estoy muy intrigada por lo que vaya a pasar.

En ese momento estaban en el comedor tomando un refrigerio liviano. Él estaba más emocionado que intrigado.

—Tendría que haberme llamado a mí, para probar la resistencia del escudo.

Mientras tanto León charlaba animadamente con Amber en la sala de medios.

— ¿Sabes lo que creo? Que esto tiene relación con el uso de la energía interna, como cuando meditas y alcanzas un punto de estabilidad en el que puedes usar tu fuerza física. Concentración de un modo totalmente diferente.

Amber estaba sorprendida al igual que todos, pero ella era una chica práctica, por lo que la emoción quedaba por detrás de la razón.

—Entiendo a lo que te refieres, pero piensa en esto: el escudo que usó Darius era algo... sólido, me refiero a que no era una ilusión óptica. Eso significa que la energía utilizada para ello debe provenir de algún sitio; estaba pensando que puede que las piedras tengan algún tipo de carga energética previa por medio de un tratamiento de irradiación similar a los de coloración.

León estaba seguro de haber escuchado algo acerca de la irradiación de piedras con motivos médicos, pero no estaba seguro de mantener el conocimiento lo suficiente como para aportar algo a lo que ella había dicho con tanta seguridad; decidió tomar un camino menos arriesgado.

—Entonces dices que la piedra podría tener una carga programada o algo parecido, pero eso no nos explica cómo es que puede utilizarla de forma práctica. Y por lo visto nos quieren dejar en la ignorancia por el momento, le pregunté a Itiel y me dijo que Jael no les adelantó nada, igual que Aziare con nosotros.
—Es cierto, escuché que Abigail decía lo mismo; en fin, tendremos que esperar. Me cayó muy bien Aziare, al principio pensé que sería un poco fría pero me pareció muy amable.
—Sí, también me cayó muy bien. Y no quiero adelantarme demasiado a los hechos, pero tengo la impresión de que somos un muy buen grupo.
—Estaba pensando lo mismo —dijo Amber mientras programaba una selección de música para estudiar—, aunque ahora que sabemos que hoy cosas tan impresionantes como poderes sobrenaturales, tengo que reconocer que me da mucha curiosidad saber cuáles serán los poderes de los otros maestros, y los nuestros si es que los vamos a obtener.

Mientras se sentaban, León extrajo de su bolsillo el sobre transparente en donde estaba la piedra que le habían entregado.

—Parecía tan fácil —comentó medio para sí mismo—, era como en las series de televisión fantásticas donde los personajes simplemente dicen una palabra y pueden hacerlo. Lo sé, lo sé, estábamos hablando sobre el fondo científico de esto, solo estaba divagando.
—Pero esa divagación es buena, en muchos casos es la base de los experimentos y teorías, alguien dice ¿Qué pasaría si se pudiera hacer realidad esto? Y gracias a esa pregunta es que se puede crear.

Recibieron un mensaje directo anunciando que la reunión había sido cambiado para las nueve en punto; pronto los minutos faltantes fueron menos y la relativa calma existente en la residencia fue reemplazada por el nerviosismo ante una situación que era desconocida y a todas luces importante. A pesar de lo que varios pudieron pensar de forma previa, cuando se reunieron en la explanada central no había preparada ninguna ceremonia especial, sólo los esperaban los seis maestros de pie en el centro del lugar descubierto de techo; el sitio estaba iluminado sólo de forma parcial por luces artificiales, dejando todo lo demás a un espectacular cielo despejado de noche. Flavio entonces se hizo cargo de la situación, hablando con un tono pausado que invitaba a la concentración.

—Me complace que todos estén aquí; ahora vamos a realizar un proceso muy sencillo pero que es relevante para las acciones en el futuro. Harán enlace con sus piedras.

"A pesar de no ser objetos místicos, las piedras tienen una relación no tan lejana con el mundo esotérico, ya que trabajan con energía. Deben saber que cada piedra en Sten mor es única, su forma y frecuencia es irrepetible, y es imposible falsificarlas; una vez que han sido cosechadas, son cubiertas con una capa de cobalto vítreo que impide el contacto con agentes nocivos, y al mismo tiempo permite que el catalizador de las piedras tenga efecto. Harán lo siguiente: abrirán el sobre sintético por el costado, y tomarán la cinta para envolver con ella una de las dos muñecas; es irrelevante en cuál de ellas sea, pero recomiendo que sea en la que usan de manera primordial pues será más sencillo gestionar los movimientos. La cinta está fabricada en grafeno, con un patrón de unión único en el extremo, lo que hará que se una de forma permanente mientras estén aquí."

Esteban hizo una mueca hacia lrene.

—En este momento nos dirán que tenemos que decir "por el poder del cristal de..."
—Shht —lo hizo callar ella, aunque sonriendo—, harás que nos regañen.
—Comiencen ahora, por favor.

Durante algunos minutos el silencio de la explanada fue alterado únicamente por el sonido quedo de la película sintética rompiéndose; Isabelle contempló con vivo interés la cinta, que a simple vista parecía tela común, se entrelazaba en ambos extremos, uniéndose como si hubiese sito tejida en torno a su muñeca; Oiren en tanto, comprobó al tacto que, tal como lo había leído en su momento, que la cinta no retenía temperatura ambiente, lo que la haría ideal para utilizar constantemente, ya que se adaptaría a la temperatura de la piel. Amber le comentó a León acerca del patrón de unión, que era un tratamiento especial usado en algunas fibras, que permitía que el entrelazado de fábrica terminara un punto determinado, fusionando a nivel celular para una correcta aplicación.

—Ahora que ya tienen la piedra en la muñeca, pueden quitar el recubrimiento sintético de la piedra.
—Es muy suave.
— ¿Por qué no brilla como la de los maestros?
—El brillo de las piedras no es casual, se produce cuando aprendes a controlarla por completo; aunque esto es un signo puramente visual, es fiel reflejo de que la piedra se esté usando de forma apropiada. Ahora que ya todos tienen la piedra en su poder, el primer paso del proceso está terminado. Mañana por la mañana harán enlace con su piedra.
—Desde este momento —comentó Aziare—, las piedras quedan ya por completo en su control, y deberán comenzar la segunda etapa, que corresponde a la sincronización de su energía, a fin de iniciar su entrenamiento.
—Disculpa ¿De qué forma esto tiene relación con lo que vamos a estudiar?
—Es un medio que les permitirá alcanzar sus fines: cuando sincronizas con tu piedra, tu yo interno conecta en un nuevo nivel, y eres capaz de comprender el medio y las cosas que haces de una forma más amplia. Las personas que egresan de Sten mor son exitosas en los proyectos que emprenden porque han alcanzado un punto de coordinación mente-cuerpo-objetivos que les permite proyectar lo que desean conseguir y encontrar los medios para ello de la forma más efectiva — había una nota de intensidad en su voz, que ninguno de ellos había percibido antes; si bien seguía teniendo la misma actitud que un momento atrás, algo en la forma de expresarse demostraba que había sentimiento en esas palabras, que estaba convencida de aquello que les explicaba—. La mayoría de las veces las personas que tienen un talento e interés por algo, lo desperdician porque no encuentran la manera correcta de ser dirigidos; y por supuesto que hay quienes encuentran el modo, pero no todos, y esas capacidades no deben perderse. A través de la utilización de la piedra, ustedes van a comprender qué y cómo con mayor rapidez y claridad, y eso los acercará a sus metas a una velocidad nueva.

Krau sonrió al escuchar esas palabras. Si se trataba de tener metas claras, él sabía a la perfección qué hacer.

Próximo capítulo: Lazo de unión. Liderazgos y oportunidades

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One-garui es mar, costa, puerto, música y tragos. Pero también es tierra de mujeres y hombres rudos que se hacen a la mar para pescar o conocer las profundidades, o que tienen embarcaciones artesanales; es tierra de navegantes y amores fugaces, y por supuesto, la más variada de todas las ciudades. Dicen que nunca terminas de conocer la ciudad puerto, desde los roqueríos al norte hasta las zonas verdes al sur.