La última herida



Cuando alguien a quien amas sufre un accidente que le cambia la vida, tu vida cambia tambien; ya no te sientes tan seguro, ya no piensas las cosas de la misma manera, porque de la misma manera en que esa persona ha sufrido, tu sufres por el cariño que le tienes, y además una parte de ti sabe que nunca más las cosas volverán a ser como antes.
Pero si de pronto la solución a todos los problemas existiera ¿No sentirías que es el momento indicado para hacer lo necesario para conseguirla? Si tuvieras la posibilidad de encontrar el tratamiento o la medicina adecuada, algo nuevo que pudiera borrar lo que antes era una marca indeleble ¿Acaso no te jugarías el todo por el todo por lograrlo?
Lo más probable es que si.
Pero una vez que lo consigues, cuando ves con alegría que realmente has podido ayudar a alguien a quien amas a restaurar su vida ¿Es ese el fin? ¿Puedes decir realmente que todo está olvidado y aquel accidente es solo un mal recuerdo? ¿O la maravilla de la recuperación antes imposible, no es más que el primer paso de un nuevo camino?



Muy pronto conocerás una escalofriante verdad.